Menú Desde 1996 información y formación gratuitas para familias con hijos con problemas

Autismo

http://georgiaolivegrowers.com/ de un diagnóstico de autismo realizada por legalization of marijuana argumentative essay

 

Para saber más

Dos herramientas multimedia gratuitas para personas con autismo Zac Browser Gold y Zac Picto estan disponibles en español gracias a la Fundacion Orange

ZAC es el primer navegador web desarrollado específicamente para niños con Trastornos del Espectro del Autismo (TEA), tales como el Síndrome de Asperger, Trastornos generalizados del desarrollo (TGD). Este navegador ha sido pensado para niños, para que puedan disfrutar y aprender por la empresa People CD, dirigida por John LeSieur, conocido como el “abuelo informático”, ya que tras conocer que su nieto Zacqary tenía autismo, reorientó su carrera profesional y la enfocó a desarrollar aplicaciones para facilitar la vida a las personas que tienen este trastorno. Los niños pueden interactuar y jugar de manera autónoma con ZAC.

ZAC es un espacio virtual que permite a los niños con autismo disfrutar de distintos juegos (Muchos juegos) y varias actividades (centradas en sus muchos intereses) que se ajustan a las necesidades específicas de las personas con autismo, tales como dificultades en la interacción social y en la comunicación, patrones repetitivos de actividad y dificultades en la interacción social.

ZAC se centra en los niños y su interacción con el entorno. Además, ZAC incluye una red social sobre autismo (www.zacsocial.com) para padres, tutores, profesores, etc., para compartir experiencias, herramientas y recursos, y para crear una comunidad solidaria, e informada. Se dice que “se necesita una aldea para criar a un niño”, y esto es especialmente cierto para las personas con autismo. La utilidad de la experiencia compartida es esencial para ayudar a las personas con autismo a desarrollar sus potencialidades.

Los trastornos del espectro autista son muy diversos, por lo cual el colectivo de personas constituyen un colectivo muy heterogéneo y mal definido.

Las formas más graves de autismo, reconocidas por los actuales sistemas internacionales de clasificación diagnóstica (como el DSM-IV y el CIE-10), son cinco: el trastorno autista o síndrome de Kanner, el síndrome de Rett, el síndrome de Asperger, el trastorno desintegrativo infantil y el trastorno generalizado del desarrollo no especificado.

El autismo puede darse en personas con severo retraso mental, con niveles de funcionamiento intelectual normales y con funcionamiento intelectual superdotado.

Definición

El trastorno autista es “una discapacidad del desarrollo que afecta significativamente la comunicación verbal y no-verbal y la interacción social, es usualmente evidente antes de los tres años de edad, que afecta adversamente el rendimiento escolar del niño”. El término autista en griego significa encerrado en sí mismo y empezó a designar el trastorno infantil a partir de 1943 con la publicación de los trabajos del psiquiatra Leo Kanner. El autismo y el trastorno generalizado del desarrollo o TGD (Pervasive Developmental Disorder-not otherwise specified, o PDD-NOS en inglés ) son discapacidades del desarrollo que comparten características similares. Suelen ser evidentes antes de la escolarización, son trastornos neurológicos que afectan las habilidades del niño en cuanto a comunicación, comprensión del lenguaje, juego, y sobre todo a su relación con los demás, a su empatía y a sus habilidades sociales. Otras características a menudo asociadas con el autismo son la exhibición de actividades repetitivas y movimientos estereotípicos, la resistencia a todo cambio en el medio ambiente o cambios en la rutina diaria, y tener reacciones poco usuales a las experiencias sensoriales.

El diagnóstico del trastorno autista se produce cuando el niño exhibe 6 o más de los 12 síntomas catalogados a través de tres áreas principales: intercambio social, comunicación, y conducta. Cuando los niños exhiben conductas similares pero no cumplen con los criterios del trastorno autista, pueden recibir el diagnóstico de trastorno generalizado del desarrollo no especificado (TGD). El tratamiento y las necesidades educacionales son similares para ambos diagnósticos.

Incidencia

El autismo y TGD ocurre en aproximadamente entre 5 – 15 casos por cada 10.000 nacimientos. Estos trastornos son cuatro veces más comunes en los niños que en las niñas.

Se desconocen las causas del autismo y el TGD. Los investigadores están estudiando actualmente áreas como el daño neurológico y los desequilibrios químicos dentro del cerebro. Estos trastornos no se deben a factores psicológicos.

Características

Algunas o todas de las siguientes características pueden ser observadas de forma leve a severa:

  • Problemas de la comunicación (por ejemplo, el uso y comprensión del lenguaje), no existe el balbuceo al año, ni palabras sueltas a los 16 meses; ni frases compuestas de dos palabras a los 24 meses;
  • Dificultad en relacionarse con las personas, objetos, y eventos; poco interés en hacer amigos; no responde cuando se le llama por su nombre; indiferencia hacia los demás; poco o ningún contacto visual;
  • El uso de juguetes y objetos de una manera poco usual; ningún interés por el juego;
  • Dificultad con los cambios de rutina, sitios o alrededores familiares;
  • Tener muy cortos periodos de atención; fijación en un solo objeto, por ejemplo un ventilador;
  • Ser muy sensible hacia ciertos sonidos, texturas o olores;
  • Fuertes rabietas;
  • Movimientos corporales o comportamientos repetitivos; mecerse, aleteo de las manos.

Los niños con autismo o TGD varían en cuanto a sus habilidades, inteligencia, y conductas. Algunos niños no hablan; otros tienen un lenguaje que a menudo incluye frases o conversaciones repetidas. Las personas con destrezas más avanzadas en el lenguaje tienden a usar una cantidad limitada de temas y tienen dificultad con los conceptos abstractos. Suelen tener destrezas en juegos repetitivos y mantener un campo limitado de intereses. También son comunes las reacciones insólitas a la información sensorial – por ejemplo, los ruidos fuertes, luces, y ciertas contexturas de la comida o tejidos.

Signos de Asperger (diagnosticado a la edad de 6 años ó mas. Síndrome relacionado con el autismo, descrito inicialmente por Hans Asperger en 1944) Buen nivel de funcionamiento cognitivo y un desarrollo lingüistico aparentemente normal Dificultad en hacer amigos Dificultad en la comunicacion social no verbal a traves de las expresiones faciales No pueden comprender que otros tengan pensamientos y sensaciones diferentes a los de el o ella Inflexibilidad en las rutinas diarias, especialmente cuando ocurren cambios repentinos. Patrón mecánico en la forma de hablar (robot) Movimientos inoportunos Una fijación obsesiva en temas de poco interés; por ejemplo, recitar horarios de trenes.

Como empieza o primeros signos: una de las mas comunes descripciones en bebes con probables signos autistas es que los padres suelen decir “es muy bueno, es como no tener un bebe en casa”. Porque suelen ser bebes pasivos y muy tranquilos; aunque también hay una minoría de niños con signos autistas que gritan todo el tiempo sin parar y no pueden ser consolados, pero es un grupo muy minoritario.

Tratamientos a seguir

Existen tratamientos que pueden ayudar:

  • terapia para el habla
  • terapias para conductas
  • terapia ocupacional
  • terapia educacional
  • medicinas
  • dietas especiales

Unidad especializada en autismo

El hospital universitario Gregorio Marañón dispone de la primera unidad que se abrió en España para el tratamiento médico integral del autismo

Proporciona tratamiento integral a los pacientes autistas y sirve de enlace e interlocutor entre éstos y el resto de servicios médicos del hospital, cuando es necesario el tratamiento de otras patologías de cualquier índole, lo que es de especial utilidad para estos pacientes cuya patología dificulta la comunicación con su médico y puede influir negativamente en la asistencia.

La Unidad entró en funcionamiento a comienzos de abril de 2009 y cuenta con cinco profesionales: tres médicos psiquiatras -uno de ellos es el coordinador de la Unidad-, un psicólogo y un enfermero. En ella se puede atender a cualquier persona de la Comunidad de Madrid que padezca autismo, al margen de la patología médica que presente y de su edad.

El Programa prevé las siguientes funciones y servicios:

  • Diagnóstico diferencial orgánico.
  • Evaluación/ descarte orgánico de descompensaciones conductuales.
  • Realización de pruebas complementarias.
  • Atención a problemas relacionados con el funcionamiento de la vida diaria: alimentación, sueño, control de salud dental.
  • Derivación, coordinación y seguimiento de patologías que precisen la intervención de otras especialidades médicas (neurología, odontología, ginecología, otorrinolaringología, oftalmología, nutrición y dietética, gastroenterología, etc.)
  • Facilitar la gestión de las citas, reducir los tiempos de espera y, si fuese necesario, realizar el correspondiente acompañamiento.
  • Control y seguimiento farmacológico de los síntomas que lo precisen.
  • Revisiones periódicas y seguimiento a demanda.
  • Coordinación con las Asociaciones y Centros Específicos en temas relacionados con la salud física de los individuos TEA.

El Programa para la Atención Médica Integral de los pacientes con Trastorno del Espectro Autista, AMI-TEA, ubicado en el Servicio de Psiquiatría del Niño y el Adolescente del Hospital General Universitario Gregorio Marañón, está constituido por un equipo multidisciplinar y coordinado de profesionales sanitarios, que pretenden dar una respuesta eficaz a las necesidades de atención médica que caracterizan a esta población.

Todos ellos cuentan con una amplia especialización y experiencia clínica en la identificación y tratamiento de los TEA.

Los objetivos del Programa AMI-TEA son facilitar el acceso a las personas con un diagnóstico de Trastorno Generalizado del Desarrollo a los servicios sanitarios y a los procesos dependientes derivados de ellos, así como la coordinación con los recursos no sanitarios. Para ello, el Programa prevé las siguientes funciones y servicios:

  • Diagnóstico diferencial orgánico.
  • Evaluación/ descarte orgánico de descompensaciones conductuales.
  • Realización de pruebas complementarias.
  • Atención a problemas relacionados con el funcionamiento de la vida diaria: alimentación, sueño, control de salud dental.
  • Derivación, coordinación y seguimiento de patologías que precisen la intervención de otras especialidades médicas (neurología, odontología, ginecología, otorrinolaringología, oftalmología, nutrición y dietética, gastroenterología, etc.)
  • Facilitar la gestión de las citas, reducir los tiempos de espera y, si fuese necesario, realizar el correspondiente acompañamiento.
  • Control y seguimiento farmacológico de los síntomas que lo precisen.
  • Revisiones periódicas y seguimiento a demanda.
  • Coordinación con las Asociaciones y Centros Específicos en temas relacionados con la salud física de los individuos TEA.

Programa para la Atención Médica Integral

La inclusión de un paciente en el Programa AMI-TEA se realiza a través de derivación del médico de atención primaria o de cualquier otro médico de los servicios públicos de salud. Este volante deberá ir acompañado de un informe donde se especifique el diagnóstico. Tras haber recibido la notificación de la necesidad de atención de un paciente en el Programa y haber establecido la prioridad de atención, se coordinará el registro y citación del paciente. La familia no necesitará acudir personalmente al hospital para que el paciente sea citado.

Para cualquier información, contactar con:

Coordinación asistencial/Enfermería: 91 426 93 96 – 638 215 781 (José Romo) Email: amitea.hgugm@salud.madrid.org

El autismo puede desaparecer con el tiempo

“Algunos niños diagnosticados en edades tempranas -menores de cinco años- de algún trastorno del espectro autista pierden los síntomas e incluso el diagnóstico al hacerse mayores”, según concluye un estudio promocionado por el Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos (NIMH, por sus siglas en inglés). La investigación se ha realizado “cuidadosamente” y documentado con un pequeño grupo de menores que fueron diagnosticados con alguna de estas patologías en su infancia y que en el presente no padecen síntomas. Este es el primer estudio de su tipo “que prueba de manera profunda la naturaleza de los cambios que se han producido en el estado de salud mental y físico de estos niños”, asegura el equipo de investigadores en un comunicado. El estudio está dirigido por Deborah Fein, profesora en la Universidad de Connecticut, y ha sido publicada en el Journal of Child Psychology and Psychiatry el pasado 16 de enero 2013.

“Aunque normalmente el diagnóstico del trastorno del espectro autista no desaparece con el tiempo, las conclusiones obtenidas sostienen que existe un pequeño porcentaje de casos que consiguen superar el trastorno”, ha explicado el director del NIMH, Thomas Insel. “Informes posteriores de este estudio deberían decirnos más acerca de la naturaleza del autismo y el papel de la terapia y otros factores en el resultado a largo plazo”. Estudios anteriores habían examinado la posibilidad de una pérdida de diagnóstico, pero quedaban preguntas con respecto a la exactitud del diagnóstico inicial, y si los niños, en última instancia, padecían una forma relativamente leve de autismo.

Los trastornos del espectro autista son un grupo de patologías del desarrollo que causan problemas comportamentales, sociales y de comunicación. El Centro de Prevención y Control de Enfermedades estima que uno de cada 88 niños en EE UU padece este trastorno. Los autores siguen investigando con el fin de analizar los futuros cambios que puedan producirse en las funciones cerebrales de los sujetos y si queda algún elemento residual característico del trastorno. Además, se están revisando las intervenciones conductuales, físicas y cognitivas a las que fueron sometidos estos niños y que rol jugaron en su mejoría, continúa el texto.

Este estudio no proporciona el porcentaje exacto de niños que supera el diagnóstico de autismo pero se ha recogido una gran variedad de información sobre estos sujetos como imágenes cerebrales estructurales y funcionales, resultados psiquiátricos y de las terapias a las que se sometieron en su periodo de crecimiento que pueden hacer que conseguir este dato en el futuro “sea posible”. La muestra ha estado compuesta de 34 niños que superaron el autismo, aquellos que recibieron un diagnóstico precoz y no presentan en el presente síntomas, 44 con características muy marcadas autistas, como la incapacidad emocional y el retraso en el aprendizaje, y otros 34 más con un desarrollo normal del trastorno. Los participantes tenían entre ocho y 21 años.

Durante el desarrollo del mismo, los primeros informes fueron evaluados por investigadores que conocían la historia clínica de los sujetos. Como segundo paso, “para asegurar la precisión”, la documentación fue revisada por especialistas en autismo que desconocían los detalles de los menores. El análisis posterior de estos datos “arrojará algo de luz sobre cuestiones tales como si los cambios en el diagnóstico fueron los que propiciaron una normalización de las funciones cerebrales o si los cerebros de estos niños fueron capaces de superar las complicaciones y problemas que presentan los pacientes autistas”.

Un ejemplo que citan los autores es que el cociente de inteligencia de estos niños es ligeramente superior al que presentan los niños con un alto grado de autismo. “Un estudio adicional será necesario para revelar si este factor es clave para demostrar la transición que hicieron los niños que perdieron el diagnóstico a lo largo de los años”, añade el texto. En relación con las habilidades sociales, estas también eran mejores en el grupo que superó el diagnóstico pero no en cambio en las referentes a la comunicación y los comportamientos estereotipados, que eran tan graves en el momento del diagnóstico como en los que sufren los síntomas autistas de forma acusada en el presente.

Los investigadores han concluido que “todos los niños que padecen algún trastorno del espectro autista pueden avanzar gracias a la terapia intensiva, aunque esta intervención no explica los resultados obtenidos. Nuestra esperanza es que los estudios adicionales nos ayuden a comprender mejor los mecanismos que han participado en esta transición, en el que el trastorno ha desaparecido, y que cada niño pueda tener la mejor vida posible”.

Un nuevo estudio sobre el autismo

El Hospital General Universitario Gregorio Marañón, a través del Servicio de Psiquiatría del Niño y del Adolescente, ha participado en un estudio internacional que ha identificado más de cien genes relacionados con el riesgo de desarrollar autismo. Los hallazgos, presentados en la revista Nature, suponen una importante aportación sobre las causas de esta enfermedad. Gracias a este trabajo se han identificado 33 genes que de forma clara contribuyen al riesgo de autismo y otros 70 genes con una implicación indirecta. El hallazgo deriva de la investigación sobre las diferencias genéticas de más de 14.000 muestras de niños con trastornos del espectro autista (TEA), padres de niños TEA y sujetos no relacionados. El trabajo ha sido posible por la colaboración de múltiples instituciones que han aportado muestras de pacientes, y conforman el Consorcio para la Secuenciación del Autismo.

Este Consorcio recibe financiación principalmente del Instituto Nacional de Salud Mental de Estados Unidos. El trabajo ha sido liderado por el grupo del Hospital Mount Sinai, junto al Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid y la Plataforma de ADN de la Universidad de Santiago. Para poder llevar a cabo el proyecto se ha tenido que realizar un estudio de tríos (pacientes y sus padres) y de casos comparados con controles (individuos sanos).

Repercusiones Educacionales

El diagnóstico temprano y los programas educacionales apropiados son muy importantes para los niños con autismo o TGD. A partir de los tres años, los niños con autismo y TGD son aptos para seguir un programa educacional apropiado a sus necesidades individuales. Los programas educacionales para alumnos con autismo o TGD se enfocan en mejorar las destrezas necesarias para la comunicación, la conducta académica y social, y todas aquellas destrezas útiles para la vida diaria. Aquellos problemas de conducta y comunicación que interfieren con el aprendizaje a veces requieren la asistencia de un profesional que tenga conocimientos en el campo del autismo , el cual puede desarrollar un plan de educación que pueda llevarse a cabo en el hogar y en la escuela.

El ambiente escolar debe ser estructurado de tal manera que el programa sea consistente y predecible. Los alumnos con autismo o TGD aprenden mejor y se confunden menos cuando la información es presentada tanto visual como verbalmente. También se considera importante la interacción con compañeros sin discapacidades, ya que estos alumnos proporcionan modelos de destrezas apropiadas en el lenguaje, la interacción social, y la conducta. Para sobrepasar los problemas frecuentes en la generalización de destrezas aprendidas en la escuela, es muy importante desarrollar programas con los padres, para que las actividades de aprendizaje, experiencias, y enfoques puedan ser utilizadas en casa y en la comunidad.

A través de programas educacionales diseñados específicamente para cada alumno y con el apoyo de profesores especializados y la ayuda de los padres, los niños y los adultos diagnosticados con autismo o TGD pueden vivir y trabajar en la comunidad. Recomendaciones de una profesora madre de dos niñas autistas: “Cualquier medico admitirá, que basan generalmente la selección de sus tratamientos en un número especifico de comportamientos, no en la etiqueta del diagnóstico. En cualquier caso, es importante entender que (en los USA por lo menos, yo vivo en Missouri) no es el diagnóstico médico el que determina la programación educacional. La programación educacional se hace en base y tras una buena evaluación educacional, no en función de una etiqueta de diagnóstico. Dentro del campo de la educación especial, en Missouri (USA), el Departamento de Educación nos indica que para calificar a un estudiante como autista, el individuo deberá demostrar dificultades severas en cuatro áreas:

  1. trastornos en la tasa de crecimiento y secuencia de desarrollo;
  2. trastornos de respuestas en el área de estímulo SENSORIAL;
  3. trastornos en el área de lenguaje, comunicación, cognición y comunicación no-verbal y;
  4. trastornos en la capacidad de relacionarse adecuadamente a las personas, eventos u objetos. (Es decir debe existir un fallo inmenso en el desarrollo de respuestas apropiadas a las personas y la manera en que se asigna un significado simbólico a eventos y objetos). ¿Que hacemos los profesores para evaluar al niño? Generalmente utilizamos un formulario llamado “Perfil de Comportamiento y Lista de Verificación para Estudiantes Autistas” (Autistic Behavior Composite Checklist and Profile by Anita Marcott Riley).

Existen diagnósticos diferenciales dentro de los trastornos del espectro autista y los problemas de aprendizaje o de conducta o deficiencia mental son múltiples. Personalmente he visto muchísimos casos de estudiantes con problemas severos de comunicación y de integración sensorial que no tenían síntomas de autismo. Es por ello de gran importancia leer muy detalladamente todos los datos incluidos en el informe inicial y observar al estudiante para de esta manera poder hacer una determinación objetiva del mismo”. Mariah

Autismo ES

  • una discapacidad de desarrollo
  • un trastorno neurológico
  • definido de acuerdo a los comportamientos
  • una discapacidad de comunicación, de integración, y de sensaciones
  • una discapacidad de por vida
  • tratado mediante programas educacionales
  • variable de acuerdo a la severidad del mismo y de acuerdo al individuo

Autismo NO ES …

  • una enfermedad mental o emocional
  • curable
  • diagnosticada por medio un procedimiento medico
  • simplemente una discapacidad de comportamiento
  • lo mismo en todos las personas
  • Aproximadamente un 85 por ciento de las personas con autismo tienen también un déficit cognitivo (Cociente de Inteligencia por debajo de 70).
  • La finalidad primordial de la educación de niños con autismo es encontrar empleo y lograr independencia. Estos objetivos pueden lograrse por medio de un programa educativo heterogéneo. Por ejemplo la integración de niños con autismo en aulas con estudiantes regulares.

Un plan educativo para niños con autismo deberá tener en cuenta cuatro ámbitos de actividad:

  • Area domestica
  • Area de recreación
  • Area vocacional y/o académica
  • Integración en la comunidad

Dieta libre de gluten y caseína

Algunos doctores, investigadores y padres están de acuerdo en afirmar que una dieta libre de gluten y caseína mejora la salud de los niños con trastorno del espectro autista.

Bibliografía

  • Mercedes Belinchón y otros.(2001) Situación y necesidades de las personas con trastornos del espectro autista en la Comunidad de Madrid. Obra Social de Caja Madrid. Distribución gratuita en Librería Paradox. C/ Sta Teresa, 2. Madrid
  • Barón-Cohen, S y Bolton, P.(1998). Autismo, una guía para padres.. Madrid Alianza Editorial.
  • Manual de teoría de la mente para niños con autismo, por Anabel Cornago, Maite Navarro y Fátima Collado. Editorial PSYLICOM
  • Anderson, W., Chitwood, S., & Hayden, D. (1999). Guiándose por la intricada senda de la educación especial. Bethesda, MD: Woodbine House.
  • Powers, M.D. (Ed.). (1999). Niños autistas: Guía para padres, terapeutas, y educadores. Bethesda, MD: Woodbine House.
  • Tsui, L. (1998, enero). Trastornos generalizados del desarrollo (TGD. Washington, DC: NICHCY.
    Disponible en:
    http://www.autismo.com/scripts/articulo/smuestra.idc?n=nichcy

Otros sitios de interés

Recuerde que según el Dr Marañón no existe la enfermedad, sino el paciente. El término “discapacidad” fue aceptado por la Real Academia Española de la Lengua hace diez años y desde entonces aparece en el diccionario de la lengua española. La Fundación Belén reconociendo la capacidad del lenguaje para influir y crear vigencias sociales utiliza el término “discapacidad” para afirmar que los individuos con discapacidad tienen conocimientos y vivencias específicos que pueden contribuir a mejorar nuestra sociedad.

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.