Menú Desde 1996 información y formación gratuitas para familias con hijos con problemas

Prematuros

Definición

La duración del embarazo se considera normal cuando el parto se produce entre las semanas 37 y 42 (“parto a término”). Cuando el niño nace antes de las 37 semanas se le llama “prematuro o pretérmino”. El niño prematuro nace con una “inmadurez” de sus órganos y sistemas (respiración, control de temperatura, digestión, metabolismo, etc.) esto le hace más vulnerable a las enfermedades y más sensible a los agentes externos (luz, ruido, etc.). Es posible que un niño nazca a las 40 semanas con un peso igual al de un niño prematuro de 32 semanas, son los pequeños con relación a su edad gestacional. No todos los niños prematuros van a presentar los mismos problemas. Por debajo de 35 semanas necesitan apoyo adicional para sobrevivir fuera del útero materno, por lo que deberán ingresar en una Sala de Neonatología. Hay que tener en cuenta que la gravedad de los problemas esta en relación a la edad gestacional (duración de la gestación en semanas).

Peculiaridad de los problemas del recién nacido

Los cambios fisiológicos que implica el paso de la vida intrauterina a la extrauterina son los que determinan las características del cuidado del recién nacido normal y de la patología de este período. Esto requiere una adaptación de todos los órganos y sistemas que incluye la maduración de diversos sistemas enzimáticos, la puesta en marcha del mecanismo de homeostasis que en el útero eran asumidos por la madre y la readecuación respiratoria y circulatoria indispensable desde el nacimiento para sobrevivir en el ambiente extrauterino. Todos los problemas del recién nacido de alguna manera comprenden la alteración de un mecanismo de adaptación.

Estimulación

LA ESTIMULACIÓN PRECOZ es un conjunto de técnicas terapéuticas que pretenden aportar de una forma elaborada todos los estímulos que espontáneamente intervienen en la maduración del niño ( actuando paralelamente a dicha maduración ), con el fin de estimular la integración y facilitar suplencias para favorecer el desarrollo de niños con deficiencias o expectativas de las mismas.

El tratamiento debe comenzar tan pronto como se detecte una necesidad especial. La identificación de los bebés prematuros al momento mismo de iniciar la vida, les da a éstos una gran oportunidad para desarrollar al máximo sus capacidades. La estimulación precoz en prematuros busca una permeabilización de las vías nerviosas por donde transcurren aferencias sensoriales o eferencias motoras. Al mismo tiempo pretende utilizar todas las posibilidades de las áreas integradoras cerebrales.

Las técnicas de estimulación precoz son válidas en dos sentidos:

  • Acercan al niño prematuro a los hitos madurativos normales y consiguen evidenciar precozmente las alteraciones neuromusculares y sensoriales al iniciarse las solicitudes del entorno y del terapeuta.
  • Su aplicación permite diferenciar al bebe prematuro de los demás cuadros. Los resultados indicarán qué técnicas deben intervenir a continuación o paralelamente al proceso de estimulación general.

La indicación terapéutica dependerá del grado de colaboración del niño:

  • Si el bebé es colaborador: Si colabora se usará Bobath, técnica de modelación del comportamiento motor siguiendo la escala del comportamiento motor. Estos programas se basan en la idea de que los reflejos primitivos retenidos por muchos niños prematuros representan mayores dificultades para aprender el control voluntario. El fisioterapeuta procura contrarrestar estos reflejos poniendo al niño en un movimiento opuesto.
  • Si el bebé no es colaborador Si no colabora se puede usar los patrones basados en que las destrezas motoras deben enseñarse en la misma secuencia en que se desarrollan normalmente, tipo Vojta: que trata de alcanzar mediante provocación de estímulos programados, el compromiso global de cadenas cinemáticas musculares de forma progresiva, con el fin de potenciar el equilibrio y logros posturales contenidos en estos movimientos provocados.

A partir de los nueve meses el tratamiento fisioterápico es más específico, ya que se van sedimentando los síntomas.

Tratamientos genéricos

  • Terapia respiratoria.
  • Terapia circulatoria.
  • Tratamiento postural.

Tratamientos específicos

  • Método Bobath: Cinesiterapia Pasiva, Asistida, Libre y Resistida.
  • Método Vojta: Primero de Volteo, Reptación…..
  • Temple-Fay: Patrones homolaterales, heterolaterales

El papel de los padres

Los padres son los que van a tener el papel esencial en la habilitación y recuperación de su hijo. Es de gran importancia el trabajo de los padres en casa, ya que ellos son los que están en un contacto más directo con su hijo.

El programa de tratamiento enseñado en el centro a los padres deberá contener exclusivamente los ejercicios adecuados a cada situación, no debiéndose pasar a ejercicios más complicados hasta que estén superados los iniciales, por todo ello es fundamental la coordinación y colaboración entre los profesionales del centro y los padres.

En algunos casos se dejarán ejercicios para realizarlos exclusivamente el terapeuta en el centro, dada su complejidad o la necesidad de utilizar equipamiento del cual no se dispone en el hogar familiar, en las sesiones programadas. Sin embargo, lo deseable es que todo lo aprendido por los padres, independientemente de su aplicación reglada, se incluya en la relación cotidiana con el bebé. Cuando se enseña a un niño una nueva destreza, es frecuentemente necesario prestarle diversos tipos de ayuda, para asegurarse el éxito en el logro de objetivo. Esta ayuda puede ser física, verbal o visual.

Siempre y cuando los padres necesiten información o apoyo a la hora de llevar a cabo el programa de tratamiento, o bien asesoramiento ante comportamientos o actitudes de su hijo, deberá solicitar una cita con el terapeuta del centro.

Bibliografía

  • Alonso Ortiz, T. Crecimiento fetal. Evaluación Perinatal. M.J. Madrid 1992
  • Jiménez R., Figueras J. y Botet F. Procedimientos diagnósticos y terapéuticos en neonatología. Espaxx 2º Ed. Barcelona 1995
  • Sánchez Hipola, C. (1994). Responsabilidad familiar y profesional en la prevencion y atención temprana (II) Polibea: n. 31, p. 10-14.
  • Hurtado, F., Gotor, A., Prieto, F. (1995). Estimulación temprana del lenguaje expresivo en niños con Sindrome de Down: Estudio comparativo del desarrollo entre dos grupos con diferente inicio temporal. Análisis y modificación de conducta: vol. 21, n. 75, p. 73-97.
  • Castro, Leandro (1994). Programa de los veinte aros. Programa de psicomotricidad en educación infantil para la detección precoz de trastornos psicomotores y la prevención de alteraciones del aprendizaje. Psicomotricidad: vol. 2, n. 47, p. 63-73.
  • Álvarez, Maria Luisa (1994). Importancia de la intervención psicomotriz temprana en un centro de protección infantil. Psicomotricidad: vol. 3, n. 48, p. 35-4.
  • Martín Ramos, María Luisa (1994). Atención temprana: Ayuda a los padres. Polibea: n. 33, p. 6-7.
  • Steban pico, María angels (1995) . La atención precoz a familias que tienen hijos con déficit visual grave. Rts. Revista de treball social: 139, 63-66.
  • Garrido Landivar Emilio, et all (1995) . Valoración precoz (diagnostico precoz) psiconeurologica de niños recién nacidos con alto riesgo por el test de apgar (rnar) iii jornadas de psicología en Navarra 1995 Pamplona: 227-240.
  • Luengo Latorre, J.A. (1995) . Coordinación interinstitucional en atención temprana. ¿un proceso imposible? Polibea: nº 36, 4-7.
  • Prieto, E.,et all. (1994) . Potenciar la capacidad educativa de la familia: una alternativa para el desarrollo infantil. Idea. Revista de la Facultad de Ciencias Humanas: no.16, 103-107.
  • Martín Ramos, M.L. (1996) . Programas de atención temprana. Polibea: no. 38, 12-15.
  • Buceta Cancela, M.J. editores. (1995) . Programas de intervención temprana: implicaciones educativas. Revista galega de psicopedagoxia: vol. 8, nº 12, 259-271.
  • Dagfal Barrera, c. (1995) . La estimulación psicosocial temprana en la génesis de la violencia. Revista de la facultad de ciencias humanas: no. 17, 11-18.
  • Sudhalter, Vicki (1995) . El impacto de los sistemas cognoscitivos dañados respecto al aprendizaje del lenguaje. V jornadas de atención precoz. Comunicación y lenguaje. 1995. Barcelona: p. 9-14.
  • Andrés moya, e., Gastón López, e. (1990) . Consecuencias de la falta de educación temprana en alumnos ciegos y deficientes visuales. Ii congreso del colegio oficial de psicólogos: vol.2, 67-69.
  • Garcia martin, j.m. (1990) . Bases para la organización de programas de atención precoz. Ii congreso del colegio oficial de psicólogos: vol.4, 87-93.
  • Fonseca, v. Da (1990) . estimulación precoz: identificación y evaluación. Psicomotricidad: no. 35, 25-42.
  • Faus cuñat, José, hurtado murillo, Felipe (1991) . Importancia de la rehabilitación audioprotesica precoz. Fiapas: n 18, i-vii.
  • Scharger, o.l., soto, r. (1991) . Terapia psicomotriz en discapacidades del aprendizaje. Psicomotricidad: no. 37, 7-31.
  • Rueda fernandez, j. (1991) . atención temprana: cuanto mas mejor. Minusval: no. 71, 30-31.
  • Buceta cancela, m.j. (1991) . Los padres en los programas de estimulación precoz. Minusval: no. 71, 32-34.
  • Buceta Cancela, María José, Torrado Rivas, María pilar (1991) . La relación de padres y profesionales en la intervención temprana. Siglo cero: n 136, 54-57.
  • Sanz Aparicio, m. T. (1991) . La edad de inicio de la estimulación precoz como determinante del cociente de desarrollo. Revista de psicología general y aplicada: vol 44, n 4, 413-419.
  • Moreno, c., barrio, v. Del (1991) . Expresión corporal en la maduración motora de niños preescolares. Revista de psicología universitas tarraconensis: vol. 13, no. 2, 179-185.
  • Garcia m.p., Buceta, M.J. (1991) . La estimulación precoz y el desarrollo del niño ciego. Revista intercontinental de psicología y educación: vol. 4, no. 2, 131-136.
  • Santoyo Velasco, c. (1991) . Notas sobre la plasticidad del desarrollo psicológico y las interacciones tempranas. Revista intercontinental de psicología y educación: vol. 4, no. 2, 175-183.
  • Monsalvo diez, Eugenio (1992) . Guía de programas de intervención temprana para deficientes visuales. Integración. Revista sobre ceguera y deficiencia visual: n 9, 23-30.
  • Cillan cillan, francisco, Muñoz cancho, manoli (1992) . La estimulación precoz en el lenguaje. Polibea: n 25, 3-6.
  • Sánchez arribas, m.c., González Segarra, f.j. (1991) . Modelo de coordinación en atención infantil temprana. Indicadores de riesgo e intervención psicosocial: perspectiva de un modelo de integración en salud mental infantil. Iii jornadas de psicología de la intervención social: vol.2, área 5, 765-773.
  • Rueda fernandez, j. (1991) . atención temprana: aplicación practica desde un punto de vista preventivo. Iii jornadas de psicología de la intervención social: vol.2, área 7, 953-984.
  • Lucerga revuelta, r., Sanz Andrés, m.j. (1991) . La atención temprana a niños deficientes visuales. El programa mec – inserso – once. Iii jornadas de psicología de la intervención social: vol.2, área 7, 1001-1022.
  • Miguel, m.t., vidaurrazaga, m.j., vallejo, m.a., hergueta, f., González, f. (1993) . Alteraciones de la conducta interactiva en niños de alto riesgo detectados en el 2º y 4º trimestre de vida. detección, tratamiento y evolución de 4 casos. Vii congreso nacional de autismo. El autismo después de kanner.1993. Salamanca: 111-117.
  • Segura caballero, c. (1993) . La respuesta de la escuela infantil a los niños con necesidades educativas especiales. El futuro empieza hoy: 113-124.
  • Villanueva Suárez, s., et al (1993) . La estimulación precoz en Acit, asociación infantil de terapia. El futuro empieza hoy: 105-112.
  • Hanson, j.m. (1993) . La intervención temprana hoy en los Estados Unidos: activa, comprometida y centrada en la familia. El futuro empieza hoy: 83-88.
  • Manrique, m. (1993) . Diagnostico precoz de la hipoacusia infantil en la población de alto riesgo. Simposio internacional sobre eliminación de barreras de comunicación: 31-43.
  • Rodríguez Rodríguez, j.a. (1993) . Javier, 10 años. El futuro empieza hoy: 250-253.
  • Luengo latorre, j.a. (1993) . La terapia de apoyo familiar en los centros de estimulación temprana. Polibea: no. 27, 3-6.
  • Luengo latorre, j.a. (1993) . La terapia de apoyo familiar en los centros de estimulación temprana. Polibea: no. 27, 3-6.
  • Linares, p.l., Sánchez, m.j. (1993) . La adaptación psicológica de la familia ante el niño con necesidades educativas especiales. Polibea: no. 28,3-6.
  • Candel, i., carranza, j.a. (1990) . atención temprana. Revisión y nuevas perspectivas. Revista de psicología de la educación: vol.2, no.3, 27-38.
  • Miranda, a., Muñoz, c. (1990) . La posibilidad de predecir las dificultades iniciales en la lecto-escritura: un estudio empírico. Revista de psicología de la educación: vol.2, no.3, 83-97.
  • Candel, i., velandrino, a., motos, j., minguez, f., galiana, r., turpin, a. (1991) . Resultados de la aplicación de un programa de atención temprana en niños con síndrome de down. Revista de psicología de la educación: vol.3, no.8, 49-77.
  • Castelló Játiva, ascensión, soler garcia, ana María, benet medall, María del carmen (1993) . Ejemplo de intervención del gabinete de estimulación temprana en un caso de enfermedad desmielinizante (leucosis trofica) informacio psicológica: no. 52, p. 75-78.
  • Arizcun pineda, José (1991) . prevención perinatal y atención precoz. Infancia y sociedad: no. 11, p. 47-58.
  • Gómez de terreros, m., Salazar espadero, n., Gómez de terreros, i., nieto barrera, m. (1987) . Primeros resultados de una experiencia en estimulación hospitalaria. Apuntes de psicología: no. 20-21, 17-19.

Enlaces

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.