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Ansiedad

Nombres alternativos

Estrés; Tensión; Aprehensión; Sentirse nervioso; Nerviosismo

Definición

La ansiedad patológica se entiende como una reacción incontrolable, que puede provenir ante cualquier situación o pensamiento, que hace sentirse a la persona frustrada, furiosa o triste muy por encima a lo que sería normal en semejante circunstancia. Lo que es estresante para una persona no necesariamente es estresante para otra.

La ansiedad es un sentimiento de aprehensión o de miedo. La fuente de este desasosiego no siempre se sabe o se reconoce, lo cual aumenta la angustia que causa.

La ansiedad es una emoción normal en la vida de toda persona y en bajos niveles es algo bueno, ya que motiva y puede ayudar a las personas a esforzarse, trabajar mas o ser más productivas. Sin embargo, el exceso de ansiedad puede ser dañino para la persona que lo padece. Puede predisponer a tener una salud deficiente. La ansiedad persistente e inexorable frente a sucesos triviales, a menudo lleva a comportamientos nocivos como comer demasiado o consumir alcohol o drogas.

Síntomas

La ansiedad es una emoción que usualmente se presenta acompañada de diversos síntomas físicos tales como:

  • Espasmos o temblores
  • Tensión muscular
  • Dolores de cabeza
  • Sudoración
  • Resequedad en la boca
  • Dificultad para deglutir
  • Dolor abdominal (puede ser el único síntoma de ansiedad especialmente en un niño)

Algunas veces, otros síntomas acompañan a la ansiedad:

  • Mareo
  • Frecuencia cardiaca rápida o irregular
  • Respiración acelerada
  • Diarrea o necesidad frecuente de miccionar
  • Fatiga
  • Irritabilidad, incluyendo pérdida del temperamento
  • Dificultad para dormir y pesadillas
  • Disminución de la capacidad de concentración
  • Problemas sexuales

Características

Los trastornos de ansiedad tienen diferentes connotaciones: trastorno de ansiedad generalizada, fobias específicas, trastorno obsesivo-compulsivo y fobia social.

La ansiedad puede provenir del miedo o de un peligro real (una reacción apropiada), un estado emocional (como la aflicción por la muerte de un familiar) o por una condición física (como exceso de actividad de la tiroides, bajo azúcar en la sangre o ataque cardíaco).

El uso de ciertas drogas, tanto alucinógenas como medicinales, pueden conducir a que se presenten síntomas de ansiedad, bien sea por sufrir efectos secundarios o debido al síndrome de abstinencia de la droga. Tales drogas incluyen: cafeína, alcohol, nicotina, medicamentos para el resfriado, decongestionantes, broncodilatadores para el asma, antidepresivos tricíclicos, cocaína, anfetaminas, pastillas para la dieta, ritalina (a menudo utilizada para casos de trastorno de hiperactividad por déficit de atención) y medicamentos tiroideos.

Una dieta deficiente también contribuye a un exceso de ansiedad; por ejemplo, los niveles bajos de vitamina B12.

La ansiedad por el desempeño de un trabajo, es un tipo de ansiedad relacionada con situaciones específicas, como tomar un examen o hacer una presentación en público. El trastorno de ansiedad postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés) es un trastorno que se desarrolla después de un evento traumático como una catástrofe, un acto de terrorismo, una guerra, una agresión física o sexual o un desastre natural.

En casos muy poco comunes, un tumor de la glándula suprarrenal (feocromocitoma) puede ser la causa de ansiedad. Esto sucede debido a una sobreproducción de hormonas responsables de las sensaciones y síntomas de la ansiedad.

La solución más efectiva para un problema de ansiedad es encontrar su causa y tratarla, aunque desafortunadamente esto no siempre es posible.

El primer paso consiste en describir los factores que podrían estar ocasionando el “exceso de ansiedad”: escriba en un papel las respuestas a estas tres preguntas:

  • ¿Qué situación es la que me ocasiona mayor preocupación?
  • ¿Pienso en algo constantemente?
  • ¿Existe una causa en particular que me está ocasionando tristeza ?

Luego, se debe buscar una persona fiable (amigo, miembro de la familia, vecino, clérigo o mejor aún psicólogo) que sepa escuchar sus respuestas. Con frecuencia, el simple hecho de hablar con un amigo o un ser querido, es lo que más ayuda a calmar la ansiedad.

Muchas comunidades y ayuntamientos cuentan con recursos de psicólogos, trabajadores sociales o grupos de apoyo y líneas de atención que pueden ayudar a aliviar la ansiedad. No dude en acudir.

Prevención

También es recomendable revisar el estilo de vida y encontrar formas sanas de manejar la ansiedad. Por ejemplo:

  • Consumir una dieta equilibrada y sana. No comer en exceso
  • Dormir bien
  • Hacer ejercicio regularmente
  • Limitar el consumo de cafeína y alcohol
  • No consumir nicotina, cocaína u otras drogas alucinógenas
  • Aprender y practicar técnicas de relajación como respiración profunda, relajación muscular progresiva, yoga, tai chi o meditación.
  • Tomar descansos en el trabajo y asegurarse de mantener un equilibrio entre las actividades recreativas y las responsabilidades.
  • Asimismo, se recomienda pasar tiempo con personas con las que se disfrute.

Debe acudir al especialista si:

  • Se presenta un dolor aplastante en el pecho, especialmente con dificultad respiratoria, mareo o sudoración. Un ataque cardíaco puede causar sensación de ansiedad.
  • Se tienen pensamientos suicidas.
  • Se presenta mareo, respiración rápida o latidos cardíacos rápidos por primera vez o es peor de lo habitual.

Se debe buscar asistencia médica si :

  • La ansiedad interfiere con el trabajo o el funcionamiento en el hogar.
  • No se sabe la fuente o causa de la ansiedad.
  • Se experimenta una sensación repentina de pánico.
  • La persona está tomando un medicamento o utilizando una droga que puede causar sentimientos de ansiedad.
  • Se presenta un miedo incontrolable, por ejemplo, un miedo a enfermarse ó si se está de excursión o un repentino miedo a las alturas.
  • La persona repite una acción una y otra vez, como lavarse constantemente las manos.
  • La persona tiene intolerancia al calor, pérdida de peso a pesar del buen apetito, una masa o inflamación en la parte frontal del cuello u ojos hinchados. En estos casos, la tiroides podría estar demasiado activa.

El médico puede hacer las siguientes preguntas para ayudar a entender mejor la ansiedad de la persona:

  • ¿Cuándo comenzó a presentarse la sensación de ansiedad?
  • ¿Le atribuye estas sensaciones a algo en particular como un acontecimiento en su vida o una circunstancia que le asusta?
  • ¿Presenta síntomas físicos junto con las sensaciones de ansiedad? ¿Cuáles son?
  • ¿Hay algo que alivie su ansiedad?
  • ¿Hay algo que la empeore?
  • ¿Qué medicamentos está tomando?

Entre los exámenes de diagnóstico podrían encontrarse las pruebas de sangre (CSC y pruebas de la función tiroidea), al igual que un electrocardiograma (ECG).

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