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Fobia social en adolescentes

Definición

¿Qué es una fobia social?

Una fobia social es un tipo especial de miedo. Es un miedo injustificado, inoportuno, desmesurado a toda situación que requiera interacción social.

Todos tenemos algún tipo de miedo: a volar, a perros rabiosos, a las infecciones, a los accidentes…Pero este miedo se traduce en simple cautela frente a las situaciones de peligro. La fobia interfiere en la vida social del adolescente de forma limitante y negativa, reduciendo la capacidad de acción y el gozo de la vida.

La mayoría de los adolescentes suele experimentar incertidumbre, ansiedad e inseguridad al conocer a personas nuevas, pero una vez roto el hielo, casi todos logran convertir esos encuentros en una experiencia agradable.

Los adolescentes con fobia social experimentan un grado de ansiedad mucho más elevado en estas situaciones. De 1-2 por mil de los adolescentes varones y 2-3 por mil de las mujeres, padecen fobia social.

Pueden sentir tal grado de ansiedad o de vergüenza que se traduzca en signos físicos: sudor, temblor muscular, cambio de voz, rubor…

La necesidad de todos los adolescentes de formar parte de un grupo social, de ser amados y valorados por los otros, queda al padecer fobia social, gravemente comprometido, produciéndose normalmente una baja autoestima y complejo de inferioridad.

Características de la fobia social en adolescentes:

  • Preocupación por llegar a ser el centro de atención cada vez que se encuentran con alguien.
  • Temor a que todos les miren y observen lo que están haciendo.
  • Miedo a ser presentados.
  • Ansiedad por comer o beber en público
  • Dificultad para manejarse en comercios y lugares públicos
  • Terror a hablar en público o grupo de amigos
  • Aversión generalizada a realizar llamadas telefónicas o gestiones
  • Dificultad para hacer reclamaciones (incluso si tiene razón)
  • Temor a preguntar o reclamar a los profesores
  • Ansiedad ante las fiestas y reuniones (el comportamiento clásico del adolescente que padece fobia social consiste en ponerse cerca de la puerta de salida y/o encargarse de discretas tareas que le permitan huir a tiempo).
  • Tendencia a rehuír espacios cerrados donde haya gente
  • Temor a que sus intervenciones parezcan ridículas, pobres o inadecuadas.
  • Miedo en los exámenes a ‘quedarse en blanco’.

Síntomas físicos

Los síntomas de ansiedad que aparecen en el adolescente que padece fobia social cuando se expone a lo temido pueden llegar a ser el símbolo de ‘lo peor’ que le sucede:

  • Sequedad de boca (junto a la idea de que se ‘atragantará’, tartamudeará, toserá, no podrá hablar, etc.)
  • Palpitaciones
  • Temblores de manos, pies o voz.
  • Sudor
  • Rubor
  • Falta de concentración

Remedios

La forma de ser de cada persona se forja mediante el ejercicio de las propias habilidades al relacionarse con los demás. Es un resultado. Para vencer la fobia social es preciso adquirir estas dos capacidades que resolverían el problema:

  1. las habilidades expresivas, sociales y de trato que no hayamos podido adquirir en el curso de nuestro aprendizaje por razones de modelos familiares imperfectos, inadecuada intervención escolar o por las dificultades emocionales que hayan interferido.
  2. La habilidad de controlar el miedo irracional mediante distintas estrategias de enfrentamiento, control emocional e información psicoterapéutica especializada.
    • Una ayuda farmacológica puede ser aceptable como un medio de atemperar las dificultades iniciales, especialmente si el nivel de ansiedad produce severos síntomas.
    • Algunas lecturas de libros de autoayuda que tratan las fobias de una forma sencilla nos pertrecharán con una mayor comprensión del problema.
    • La práctica de la relajación, yoga, y/o ejercicio para bajar el nivel general de ansiedad.
    • Ejercicios prácticos de expresión:
      • lectura en voz alta del periódico utilizando un tono de voz alto y que tenga contenido emocional;
      • grabación de un pequeño ejercicio de unos 10 minutos (5 veces a la semana) en el que contemos como si estuviéramos delante de un grupo de personas un asunto que hemos leído, visto en televisión, escuchado en la radio o pensado. El tema ha de ser diferente cada vez. Cuanto más exagerado es el tono expresando disgusto, placer, admiración, guasa, etc. más efectivo es el ejercicio. No olvidar al final añadir nuestra opinión sobre el asunto.
    • Procurar adquirir compromisos tales como acudir a partidos del equipo, fiestas, ensayos teatrales…
    • Hacer un plan de EXPOSICIÓN gradual a las distintas situaciones sociales que agobian al adolescente, intentando hacer progresos pequeños pero continuados.
    • Atreverse a ser delante de los demás, como uno es. Es entrando en conflicto, en roce con los demás la forma en que cada adolescente aprende a ir solucionando, sobre la marcha, los problemas que le plantea la vida.
    • Arriesgarse a la equivocación, a ser rechazado o a resultar inadecuado.
    • Descubrir lo que el adolescente es realmente, lo que sueña y pretende.
    • Obligarse a decir lo que piensa y lo que siente (‘me moleta el humo que me hechas a la cara’ o ‘me gustaría que tomáramos el sábado un café juntos’, o ‘este fin de semana me apetece ir de excursión con unos amigos que hace tiempo que no veo’).
    • Convertir las respuestas concisas en más largas. Dejarse ir hacia una frase muy larga es confiar en tu propio cerebro, es auto-estimularse, refrescarse y entusiasmarse por una tarea intelectual (en el fondo a todo adolescente le encanta lo suyo).
    • Aligerarse de cargas inútiles como los pensamientos negativos “no sirvo”, ‘lo mio no tiene importancia’, ‘mis cosas aburren’ …
    • Ser espontáneo. Aceptando con resignación el número amigos y enemigos que esta espontaneidad produzca
    • A veces la verdadera dificultad es el orgullo o la cicatería lo que impide al adolescente reconocer que tiene un grave problema y acudir a un profesional competente.

Recomendaciones frente a un “ataque de pánico”

El nivel de ansiedad, de fobia social, puede subir en el adolescente a un punto crítico, por encima del cual se produce un ‘ataque de pánico’ y durante unos minutos le parece que pierde el mundo de vista, el equilibrio, o que pudiera enloquecer o estar muriendo de forma repentina.

  • Acallar los pensamientos de estar ‘pillado’ ‘atrapado’ o padeciendo algo ‘horrible’.
  • Respirar hondo y contar mentalmente el tiempo de cada respiración como forma de relajarse y distraerse mentalmente.
  • Tomar muy despacio, a sorbitos, un vaso de agua (si es posible pedirlo). Es una forma de dilatar el tiempo y distraer la mente.
  • Visualizar sobre el techo un “espacio en blanco” como fórmula para relajarse.

¿Cómo afecta la fobia social a la vida de un adolescente?

  • Empobrece las relaciones, reduciendo a la mitad la vida social, de ocio y de estudio.
  • Crea frustración
  • Fomenta el desánimo general (a veces es causa de caer en un depresión tras un larga etapa vital de sufrimiento)
  • Produce irritación descontrolada con el círculo familiar
  • Rompe o deteriora las relaciones que exigen iniciativa
  • Crea sensación de soledad
  • Elimina oportunidades

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