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El Fracaso Escolar

Definición

Para que se pueda hablar, desde un punto de vista pedagógico y psicológico, de “fracaso escolar” hay que entender la expresión no como un suspenso escolar esporádico o reiterativo del alumno vago o mal estudiante, si no como una actitud negativa y continuada en el tiempo -durante mas de dos años- por parte del alumno que no quiere o que no puede alcanzar el nivel de esfuerzo requerido a su edad.

Se habla de fracaso escolar en un adolescente con dificultades escolares cuando sus resultados pedagógicos prolongadamente están por debajo de sus capacidades intelectuales.

Causas

El trabajo escolar es obligatorio en las sociedades desarrolladas y crecientemente exigente en tiempo, esfuerzo y atención.

Muchos de los problemas psicológicos de los niños se basan en cierta dificultad para adquirir las habilidades suficientes para hacer frente con éxito al trabajo escolar.

No todos los niños son capaces de superar las etapas marcadas en la educación obligatoria a la misma edad.

Un porcentaje significativo de niños y adolescentes (entre un siete y un diez por ciento) abandonan los estudios por sufrir “fracaso escolar”.

  • Por parte del alumno
  • El sistema escolar es un sistema abierto y como tal interacciona con su entorno: familia y sociedad y del entorno recibe los objetivos, valores, contenidos y recursos.
  • Las causas de las dificultades escolares son tan variadas como las circunstancias de la vida y actividades de los niños y adolescentes.

Con razón al fracaso escolar ha sido denominado el problema de las mil causas.

El proceso de construcción adolescente

Y es que el adolescente es el ciudadano del futuro que está desarrollando el proceso de construcción de su identidad, y si fracasa con continuidad, pone en riesgo dicho proceso de personalidad futura.

Condiciones

Para que este proceso de construcción de personalidad se realice adecuadamente es necesario considerar al adolescente como una persona en su conjunto, es decir, de forma integral y que evoluciona en un entorno dinámico. La interacción entre el individuo y la sociedad va a determinar su conducta, su pensamiento y su escala de valores; en definitiva su personalidad, su yo auténtico.

Nos estamos refiriendo a escolares que intelectualmente están dentro de la normalidad, que aún poseyendo capacidad de esfuerzo en la ejecución de conductas observables, no muestran una satisfactoria capacidad de asimilación de conceptos.

Es bien cierto que el desarrollo bio-psico-social de los seres humanos depende de factores genéticos y ambientales; no podemos obviar la importancia de la herencia en las capacidades individuales, pero el entorno familiar, social y cultural ejerce desde el nacimiento un decisivo papel que se plasma diariamente durante la infancia y adolescencia en el rendimiento escolar global.

Según el pedagogo V. García Hoz : “El fracaso escolar nace de convertir los exámenes en sanción social y no en acción pedagógica. Calificar con el mismo nivel a todos los alumnos es una injusticia.”.

Y según decía Oscar Wilde: “ para hacer hombres buenos es preciso hacer niños felices”, y un niño o un adolescente que tiene dificultades escolares no puede ser muy feliz.

Para Prevenir el fracaso

Cuando un escolar no está rindiendo adecuadamente, es necesario y urgente investigar las causas, y en esa búsqueda está el punto donde converge la coordinación de todos los profesionales relacionados con el desarrollo y la atención integral de los adolescentes.

La metodología de la investigación engloba:

  • Dificultades de origen primario.
    • Déficit intelectual en el límite de la normalidad.
    • Problemas neurológicos.
    • Enfermedades crónicas o incapacidad física.
    • Déficit sensorial: Auditivo y/o Visual.
    • Enfermedades carenciales: malnutrición, ferropenia, alteraciones tiroideas (apatía, somnolencia).
    • Rinitis crónica que suele ocasionar problemas para oír, aprender a hablar y pronunciar correctamente. Estas dificultades primarias deben ser detectadas y abordadas PRECOZMENTE dentro de su entorno social: el pediatra, la familia o los profesionales de la guardería, para que su integración social y escolar sea correcta.
  • Dificultades específicas.
    • En aptitudes escolares.
      • Para el aprendizaje del cálculo: DISCALCULIA. Son alumnos que tienen dificultad para sumar y restar. Confunden los números, los invierten o los escriben al revés.
      • Para el aprendizaje de la escritura: DISGRAFIA. Nivel de escritura inferior al que les corresponde, omiten letras o juntan palabras.
      • Para el aprendizaje y desarrollo de la lectura fluida: dislexia. Es una dificultad para aprender a leer y a escribir.
      • DISORTOGRAFIA, como secuela de la dislexia aun después de ser superada.
      • La dislexia requiere un apartado especial por ser uno de los más frecuentes problemas de aprendizaje. Su prevalencia oscila entre el 5 y el 20% de la población. Supone un 25% de las causas del fracaso escolar.
      • Debería saltar la alarma cuando se presentan al mismo tiempo varias de sus manifestaciones (rotaciones, inversiones o fragmentaciones indebidas). La dislexia no tiene ninguna relación con la inteligencia. La falta de definición científica del problema, unida a las carencias en su detección y atención en el sistema educativo, provocan el fracaso escolar, pero el alumno no sabe porqué fracasa, no sabe que es disléxico. En la mayoría de los casos, las primeras etapas de aprendizaje suelen ser compensadas con un esfuerzo extraordinario de memoria.
      • Dado que la mayor parte del conocimiento de cualquier alumno se adquiere a través de la lectura, el escolar disléxico arrastra un grave retraso en su formación. Es bien cierto que el acceso a la información y el conocimiento, requiere saber leer, escribir y utilizar estas herramientas que por otra parte son constitutivas de nuestra cultura y nos ayudan a ser más libres, garantizando además la igualdad de oportunidades. La dislexia no es una enfermedad, sino un modo distinto de aprender que no se contempla habitualmente en el sistema educativo. No desaparece espontáneamente, sino que requiere un proceso de reeducación individualizado para que el disléxico consiga interpretar por sí solo y de forma casi automática los símbolos de la lectura y escritura.
    • En lenguaje y habla:
      • Desarrollo de la articulación.
      • Desarrollo del lenguaje expresivo:
        • DISLALIA, dificultad para pronunciar un fonema determinado, sin invertir las letras.
        • DISFASIA, retraso en la aparición del lenguaje oral y escrito, asociado a problemas perceptivos.
      • Desarrollo del lenguaje receptivo.
      • Motoras:
        Desarrollo de la coordinación motora: fina y/o gruesa, presentando problemas de lateralidad o falta de coordinación visomotora, deficiencia en la organización espacial o en la temporal por un retraso psicomotriz.
      • TDA (trastorno por déficit de atención, con o sin hiperactividad).
        El TDAH adquiere gran importancia, por el elevado porcentaje que representa en las estadísticas como causa de fracaso escolar.
        La triada característica es: Actividad motora excesiva. Déficit de atención. Impulsividad. Son síntomas asociados entre otros: Trastornos de conducta. Dificultades de aprendizaje. Problemas de relación social. Bajo nivel de autoestima.
      • Alteraciones emocionales. La detección precoz y actuaciones urgentes en todos estos problemas es necesaria, con el fin de conseguir la adecuada integración social y escolar, como única forma de prevenir las graves dificultades escolares que pueden hipotecar su futuro escolar y profesional.
        El abordaje directo de estas dificultades, debe hacerse dentro de la escuela, con programas individualizados para cada dificultad específica y siempre en colaboración con los profesionales específicos en cada área.
  • Dificultades derivadas del entorno socio-familiar y cultural
    • Individuales: emocionales y de conducta. Estos alumnos suelen expresar sus situaciones de ansiedad, presentando:
      • Sintomatología somática, los más pequeños.
      • Alteraciones del comportamiento, los mayores. Uno de cada cuatro alumnos suspende o rinde por debajo de sus conocimientos por culpa de la ansiedad ante los exámenes, pudiendo distinguir tres perfiles:
      • Los alumnos con tendencia previa a angustiarse.
      • Los ambiciosos, que necesitan éxito.
      • Los que soportan fuerte presión familiar ó social.
    • En relación con la familia. Incide especialmente la comunicación diaria padres-hijos y el estilo educativo. El descuido en la educación de los hijos en el seno familiar es un importante factor de deterioro.
    • En relación con la escuela
      • El sistema educativo. No es tolerable que el sistema educativo genere fracaso escolar.
      • Los profesores. Muchas veces no son las asignaturas las que generan ansiedad, sino la actitud de determinados profesores.
      • Los compañeros, tan influyentes y necesarios. La identificación con determinados modelos va a influir positiva o negativamente en su futuro social y profesional. La escuela en sí misma no está preparada globalmente para asumir y dar respuestas efectivas a esta problemática.
    • En relación con el entorno socio-cultural.
      • Medios de comunicación social. Para el cerebro en desarrollo de un niño y un adolescente no hay “tiempos muertos”. Incorporan a sus vidas el aprendizaje que de forma pasiva va entrando en sus cerebros, porque los medios irrumpen y toman la iniciativa pudiendo modificar la realidad. Es necesario enseñar a desarrollar una capacidad crítica que permita descodificar los mensajes.
      • Contexto social en el momento histórico que les toca vivir. Los cambios en la sociedad han configurado una manera diferente de recibir información. Por ello es necesario un nuevo tipo de enseñanza que despierte en el alumno interés y participación activa. Es preciso reformular hábitos tan devaluados como la palabra, la memoria, el esfuerzo, la exigencia en el estudio y la responsabilidad personal. Cuando las carencias sociales y culturales no se compensan, derivan en exclusión social.

Diagnóstico

Para conocer el perfil del alumno en riesgo de fracaso escolar, y así planificar una intervención educacional y/o clínica, será precisa una valoración psicopedagógica con las pruebas psicotécnicas pertinentes.

Sólo con un correcto diagnóstico será posible aplicar un tratamiento eficaz.

Tratamiento

Coordinación Escuela- Familia- Pediatra. Con el objetivo global de elevar las aptitudes positivas y trabajar para compensar las dificultosas.

La mayor necesidad de un alumno rebelde, inmaduro y desafiante, es la presencia de un adulto responsable para contenerlo (autoridad-continente).

En la mayoría de los casos, el tratamiento será puntual o limitado en el tiempo, y en un menor número deberá prolongarse por el periodo necesario.

Pronóstico

Desde la medicina, las dificultades de aprendizaje han de ser entendidas del mismo modo que las enfermedades crónicas de la infancia, como artritis, diabetes o hipotiroidismo, que evolucionan bien si se detectan precozmente y se aplica tratamiento correcto.

El pronóstico empeora proporcionalmente al tiempo que se tarde en detectar y actuar.

Información elaborada con datos de doña Marina Magaña Hernández. Pediatra y Maestra. Coordinadora de Unidad de Adolescencia.Hospital “Ntra. Sra. de Gracia”. Zaragoza.

Centros Especializados en Necesidades Educativas Especiales (NEE)

  • Centro de Desarrollo Curricular Área de Atención a la Diversidad
    Y Asociación Española para la Educación Especial
    C\ General Oráa, 55
    28006 – Madrid
    Tfno: 91/ 564 51 68 y 91/ 5620608
  • Agencia Europea para el Desarrollo de la Educación Especial
    Teglgaardsparken 100
    DK-5500 Middelfart
    Dinamarca
    Tfno: 45 64 41 00 20
    E-mail: adm@european-agency.org
    Página Web: http://www.european-agency.org
  • CEANE
    Centro de Atención para Necesidades Especiales
    C/ Cerro azul # 602 Col. Petrolera
    89110 – Tampico (Tamaulipas) México
    Tfno. y Fax: (12) 13/ 03 70
    E-mail: ceane@tamnet.com.mx

Bibliografía

  • Lectura fácil: Métodos de redacción y evaluación. Óscar García Muñoz. 2012.
  • El fracaso escolar. Avancini G. Ed Herder, 1994
  • Gilberti, H y cols. Atención integral de adolescentes y jóvenes. Buenos Aires. Sociedad Argentina de Pediatría. 1990
  • Romeu y Bes, J. Trastornos psicológicos en Pediatría. Ed. Doyma. Barcelona. 1992.
  • Savater, F. El valor de educar. Ed. Ariel. Barcelona. 1997.
  • Mc Anarney/ Kreipe/Orr/ Comerci. Medicina del Adolescente. Ed. Médica Panamericana. Buenos Aires. 1994.
  • Folch y Soler, Ll. Importancia de las actitudes educativas en la formación de la personalidad. En: Actitudes educativas, trastornos el lenguaje y otras actitudes en la infancia y la adolescencia. Ed. Leartes. Barcelona, 1998.
  • Blum, R. Riesgo y resiliencia. Conceptos básicos para el desarrollo de un programa. Adolescencia Latinoamericana, 1997
  • Bermúdez, María P. Déficil de autoestima. Evaluación, tratamiento y prevención en la infancia y adolescencia. Ed Pirámide 2001
  • Freire, P. Pedagogía del oprimido. Ed Siglo XXI

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