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Etapas del desarrollo cognitivo

El Desarrollo infantil según el Dr Piaget

Jean Piaget dedicó varios de sus trabajos al estudio de las estructuras cognitivas en el niño. El niño desde que nace, va desarrollando sus estructuras cognitivas por medio de las experiencias. Decía Ortega y Gasset que “somos lo que hacemos”. El pensamiento del niño corre secuencialmente y en paralelo a su crecimiento, llevando a cabo varias funciones de coherencia como son las de clasificación, simulación, explicación y relación.

Piaget concibe la inteligencia como la capacidad de adaptación al medio que nos rodea. Esta adaptación consiste en un equilibrio entre dos mecanismos indisociables: la acomodación y la asimilación.

El desarrollo cognoscitivo comienza cuando el niño inicia a realizar un equilibrio interno entre la acomodación y el medio que lo rodea y la asimilación de esta misma realidad a sus estructuras.

Este desarrollo prosigue un orden determinado, que incluye cuatro periodos de desarrollo, el senso-motor (0-3 años), el preconcreto o preoperatorio (3-7 años), el concreto (7-13 años y el formal (13-19 años). Cada uno de estos periodos está constituido por estructuras originales, las cuales se irán construyendo a partir del paso anterior.

El ser humano estaría siempre en constante desarrollo cognoscitivo, por lo tanto con cada experiencia nueva de deberá reestablecer un equilibrio. Julián Marías dice que la identificación de cada persona se basa en sus “experiencias radicales”. ¿Cuál es el papel que juegan la acomodación y la asimilación para poder llegar a un estado de equilibrio?. El niño, al irse relacionando con su medio ambiente, irá incorporando las experiencias a su propia actividad, y es aquí donde interviene el mecanismo de la asimilación puesto que el niño asimilaría el medio externo a sus estructuras cognoscitivas ya construidas, sin embargo las tendrá que reajustar con las experiencias ya obtenidas, lo que provoca una transformación de estructuras, es decir, se dará el mecanismo de la acomodación.

No obstante, para que el pensamiento pase a otros niveles de desarrollo, deberá presentarse un tercer mecanismo, se trata del “equilibrio”, el cual es el balance que surge entre el medio externo y las estructuras internas del pensamiento.

La asimilación de los objetos externos es progresiva y se realiza por medio de todas las funciones del pensamiento: la percepción sensitiva, la memoria, la inteligencia práctica, el pensamiento intuitivo y la inteligencia lógica.

Al conocer la evolución de las estructuras cognoscitivas se torna más fácil comprender el papel que juegan los mecanismos de adaptación y acomodación en el desarrollo educativo.

0-3 años

Piaget marcó el inicio de las etapas del desarrollo del niño con el periodo senso-motriz.

El niño, desde que nace, mediante percepciones de movimientos irá entrando poco a poco a una asimilación sensorio-motriz.

Al nacer, el primer movimiento que presenta es el reflejo de succión, el cual presentará un avance progresivo, es decir, en los primeros días, cuando la madre comienza a darle pecho, el presentará pequeñas problemas para succionar, sin embargo en algunos días irá asimilando dicha acción.

Al llegar a las dos o tres semanas el niño comenzará a presentar lo que Piaget llamó “inteligencia práctica” que se construye exclusivamente con la manipulación de objetos. Esta manipulación le permitirá percibir movimientos, estos estarán organizados en “esquemas” de acción.

Conforme el niño siga manejando objetos y experimentando diversas conductas se desarrollarán y multiplicarán los esquemas de acción (pero no se debe perder de vista que esta asimilación está en un nivel sensorio-motriz).

En el transcurso del primer año, el niño presentará un marcado egocentrismo, esto provoca que la causalidad vaya implícita en la propia actividad de niño, no hay relación entre un acontecimiento y otro, no obstante, en base a la propia experiencia, el bebé podría comprobar que existe una pausa para cada suceso.

Por ejemplo: el niño se da cuenta de que cuando tira de un mantel y algún objeto se encuentra encima de éste, el objeto caerá al suelo, o si tira de un cordón a cuyo extremo hay atada una campana, sabrá que la campana sonará. O si aprieta un interruptor se enciende la luz. Por lo tanto, el niño reconoce las relaciones de causalidad ante su objetivo y localiza, pues, las causas.

Un suceso importante en el desarrollo cognoscitivo del niño es la aparición del lenguaje, el niño utilizará la expresión verbal para poder relatar sus acciones, lo cual conlleva otros acontecimientos también importantes. Uno de ellos es el inicio de la socialización.

Este es el momento en que el niño se relacionará más cercanamente con el medio social. Otro suceso interesante presente también en esta primera etapa es la interiorización de la palabra, es decir, que el niño tendrá en la mente su propia interpretación de una palabra, hasta llegar a interiorizar acciones, lo cual hace que se genere el pensamiento.

Ampliación de esta etapa

3-7 años

De las dos a los siete años de edad el niño entrará a la etapa pre-operacional concreta presentando dos formas de pensamiento formadas por puras asimilaciones, es decir, que el pensamiento va percibiendo acciones pero sin incorporarlas a nuevas estructuras y la siguiente forma es cuando el pensamiento formará esquemas, obtenidos a través de la incorporación de nuevas estructuras, de este modo el niño se irá adaptando a la realidad. Este último tipo de pensamiento se aplicará ante el pensamiento anterior y poco a poco llegar a estructurarse el pensamiento formal.

A medida que el niño va teniendo experiencias concretas y vaya manipulando su medio ambiente, presentará un comportamiento pre-lógico. Piaget nos dice que “el niño utilizará la lógica por el mecanismo de la intuición, simple interiorización de las percepciones y los movimientos en forma de imágenes representativas”

Ampliación de esta etapa

7-13

A partir de los siete u ocho años de edad, el niño dejará de actuar impulsivamente ante los nuevos acontecimientos, y de creer indiscriminadamente todo relato, reemplazará esta conducta por un acto de reflexión.

El niño no siempre quedará satisfecho ante las respuestas recibidas por la pregunta que haga, es en este momento cuando el niño se detendrá a pensar antes de realizar cualquier acción. El niño realizará un diálogo interno consigo mismo, es precisamente lo que Piaget llama “reflexión”.

El ejercicio mental que se realiza al diseñar algoritmos ayuda al desarrollo del proceso de reflexión y el construir un algoritmo de alguna escena el niño se detendrá a pensar en la sucesión de una serie de pasos que integran tal escena.

Ampliación de esta etapa

13-19

A partir de los 12 o 13 años el niño se encuentra en pleno desarrollo de la sensibilización, dejando atrás el egocentrismo, esto permitirá que surja la capacidad para construir nuevos esquemas mentales y sociales. Es un paso importante puesto que comienza a desaparecer la infancia. Surge la lógica.

Y es precisamente la lógica lo que constituye la construcción de algoritmos.

El avance que presenta este pensamiento, en relación con las etapas anteriores, es evidente. Sin embargo no surge simplemente por el hecho de cumplir años, sino que se tienen que sentar algunos conceptos básicos como son los de clasificación, relación, explicación y conservación. Por ejemplo, podemos decir que el niño ha adquirido el concepto de conservación cuando sabe que el material puede sufrir transformaciones, conservando el mismo volumen y espacio. Si le presentan al niño dos vasos con agua y se le incorpora a uno de éstos un terrón de azúcar, cuando el niño acepte que el terrón sigue en el vaso, a pesar de que no se vea, es que el pensamiento del niño tiene la noción de la conservación.

El niño a través de una variedad muy rica de operaciones en esta etapa, no se debe perder de vista que el niño aún se encuentra en la etapa concreta, es decir, que el campo de acción del niño es muy limitado puesto que sólo actuará sobre los objetos y no sobre hipótesis o enunciados verbales. Sin embargo, al realizar una serie de ejercicios presentados en forma concreta, el niño podrá ejercitar su pensamiento para poder llegar a otro modo de razonamiento llegando así a la última etapa de desarrollo, la etapa formal, donde el pensamiento actúa en un plano hipotético-deductivo.

Ampliación de esta etapa

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