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Acaba de nacer y ya está viajando

enero 26, 2009. Sin comentarios

Una madre nos pregunta si su bebé recién nacido es capaz de aprender

Tu hijo, en estos momentos, recién nacido, es un pequeño viajero que inicia su viaje desde una vida y experiencia anterior: el vientre materno a una vida futura trascendente. Pero pasará por la tierra viajando por su tiempo. Y deberá aprovechar este tiempo, para bien propio y de todos los hermanos. A ti te toca iniciarle en esta gran aventura.

Alguien dirá que viene con la maleta vacía, como habrá de irse. Esa maleta que tratará de llenar día a día con su inteligencia emocional y toda clase de experiencias y sentimientos. Pero no es así. La maleta ya tiene algún contenido, además de toda la herencia genética, tiene vuestras voces, risas (y también vuestros gritos), vuestras caricias externas, viene cargada con la esperanza que habéis depositado en su persona…Este equipaje inicial determinará, en gran medida, la calidad humana de tu hijo.

El viaje ya ha empezado. Y la maleta ya se está llenando, lo queráis vosotros padres y madres, o no. Tú le puedes ayudar a rellenar esa maleta con el mejor material posible. Puedes llenarla de amor, de curiosidad, de autoestima, de lógica matemática, de capacidad inductiva…puedes ayudar a formar estructuras neurológicas de calidad que le permitan desarrollarse en todas las áreas de su potencial crecimiento según su propio ritmo de aprendizaje.

Desde el primer día se consciente al estrecharlo entre tus brazos que, no solamente estás demostrando cuanto le quieres, también estás moldeando su futura capacidad de amar. Eres su modelo primero y primario, recuerda que los niños aprenden imitando.

Al introducir a tu bebé en la bañera, en el momento que al sentir el agua en su piel da un respingo, tú háblale suavemente “no tengas miedo, estoy contigo, tu cuerpo flota, ves que divertido es el baño” y le enseñarás a tener confianza, no sólo en ti, sino también en lo desconocido.
Al darle de comer, cuéntale una historia, aprenderá a saciar no solamente el cuerpo, también el alma. Al salir de paseo, enséñale a mirar primero el cielo: muéstrale el sol, las nubes, los pájaros y después la tierra: las plantas, la calle, los coches, no sólo conseguirás que aumente su capacidad de observación, intuirá la visión poética.

Si al llegar la noche, antes de dormir, le haces un repaso en voz alta de su día, de todo lo que ha hecho, de lo nuevo aprendido y lo repasado, le ayudarás no solamente a conciliar el sueño, también a hacer examen de conciencia.

«No recibimos elogio mayor que el ser queridos». M. Necker

El niño, desde el nacimiento, es menesteroso, necesita de los demás para sobrevivir. El recién nacido es un activo buscador de figuras de apego, es una persona proyectiva, orientada hacia el amor y la comunicación.
El recurso a la furia es una reacción frecuente de las personas mayores en situación de conflicto psicológico con otros y esa recurrencia supone, por tanto, uno de los primeros, claros y llamativos, aprendizajes de la infancia.

El niño que ve a su madre irritada, o a su padre, levantar la voz y dar golpes se sentirá muy atraído para imitar este tipo de reacciones cuando se encuentre en una situación frustrante que, debido a su inmadurez, todavía no ha aprendido a superar.

No permitamos, entonces, que los niños nos tomen, en este aspecto, como modelos agresivos de comportamiento.

Recursos para mejorar la comunicación

enero 22, 2009. Sin comentarios

Este tema de la comunicación padres hijos es interminable en preguntas pero aún mas en posibilidades para mejorar, así que proponemos una serie de hábitos y recursos que la favorecen, esperando que algunos padres amplíen la lista.

  • Frecuentar ámbitos donde haya personas que hablen y escuchen al niño con respeto y atención, de acuerdo a sus posibilidades de comprensión y uso del lenguaje.
  • Más importante que hablarle mucho es hablarle con palabras y frases que se adecuen a sus posibilidades de comprensión. El niño muestra verbalmente y/o a través de sus comportamientos cuando no comprendió lo que se le dijo.
  • Mirar al niño a los ojos mientras hablamos.
  • Hablar despacio y darle tiempo para responder siendo pacientes para escucharle.
  • Es conveniente, y no sólo para el desarrollo del lenguaje, nombrar los estados de ánimo que el niño o la familia expresan: alegría, tristeza, ira, dolor, esperanza y también las causas, ya que facilita la comprensión de las emociones y genera confianza.
  • Elogiar sus logros y esfuerzos para hablar. Las expresiones de elogio permiten que el niño se apropie de ellas, para gratificarse o gratificar a otros al usarlas.
  • No corregir su gramática diciéndole «lo dijiste mal», solo repetir su frase con un ejemplo correcto. Las expresiones de desaprobación debemos limitarlas en su uso y sólo emplearlas para frenar comportamientos de riesgo, violentos o antisociales, tratando de redireccionar estos comportamientos utilizando palabras que orienten al niño hacia comportamientos saludables y positivos mostrándole, lo que está bien y lo que es seguro.
  • Los adultos debemos hablar como adultos. Hablar como un niño pequeño puede resultar gracioso para nosotros, pero al niño le confunde y no lo ayuda a desarrollar y perfeccionar su lenguaje. El niño pequeño es siempre capaz de entender más palabras de las que puede pronunciar.
  • Siempre tengamos presente que una conversación tiene 2 interlocutores, permitamos entonces al niño expresarse dándole tiempo y espacio para hacerlo, respetando y promoviendo la alternancia de los turnos para hablar. El juego del teléfono, por ejemplo, facilita este aprendizaje.
  • Hablémosle de las cosas que le interesan, que llamen su atención o despertemos previamente su interés: mira que puente mas grande¡, mira que casa tan alta¡ …
  • Usemos también expresiones corporales para comunicarnos: los gestos, la mímica de la cara o las posturas del cuerpo son recursos que facilitan la comprensión y enriquecen el diálogo.
  • Hay momentos que son más propicios para hablar y debemos aprovecharlos: el baño diario, el juego, las comidas, los paseos.
  • Es útil mencionar y repetir los nombres de las cosas y personas presentes.
  • Es conveniente enseñar al niño imágenes y describir sus formas, colores, belleza, ubicación, semejanzas y diferencias.
  • Hacer al niño participe de algunos quehaceres caseros mientras hablamos sobre ello por ejemplo: «vamos a comprar el pan», «alcánzame tus medias», «¿dónde guardamos la pelota?».
  • La repetición es fórmula de aprendizaje. Frecuentemente repitamos las ideas importantes: valores, cuidados, normas, variando las palabras cada vez.
  • Nombrar, repetir e identificar los distintos sonidos producidos por animales por ejemplo: ¿Cómo canta el pájaro? pio-pio, ¿y el gato? «miau», ¿y el perro? ladra «guau», la vaca muge «muuu».
  • Las canciones, las rimas y poesías, el juego compartido con los padres y hermanos y el relato de las acciones que le interesan mientras suceden, son buenos recursos para el desarrollo del habla.
  • Hablar es naturalmente placentero y es bueno recrear y mantener esa sensación mientras nos comunicamos con el niño a diario.
  • Escuchar con atención. La actitud atenta y valorizadora de quien recibe las primeras expresiones verbales del niño serán estimulantes y fortalecedoras para su progreso como hablante.
  • Hablar es naturalmente placentero y es bueno recrear y mantener esa sensación mientras nos comunicamos con el niño a diario.

Mejorando la comunicación

. Sin comentarios

Una madre nos pregunta cómo puede mejorar la comunicación con su hija que es muy muy callada.

Las vacaciones es un tiempo bueno para mejorar la comunicación con los hijos. A cualquier edad. Siempre. Porque tenemos mucho tiempo, libre y compartido y mejor humor.
En el caso de tu hijo el juego para mejorar el lenguaje debe ser a través de los cuentos, porque es la vida misma más la imaginación, porque para leer juntos es bueno tener en brazos al niño, porque enseñará a querer los libros cuando sea más mayor. No tienen por qué ser comprados. Lo ideal es hacer los cuentos “a su medida”, es decir confeccionarlos en función de sus gustos y circunstancias (el protagonista debe ser un niño muy parecido, de la misma edad, que se llama de otra forma, pero que vive en la misma ciudad y tiene el mismo número de hermanos, el mismo color de pelo, el mismo gusto de comidas…), ¿Cómo lo creas?. Jugando juntos. Recortando anuncios y pegando
los recortes en un cuaderno en blanco…Y hablando continuamente con tu hijo al tiempo
que vas creando el cuento.
Cuando se canse (que será al cabo de cinco-seis minutos aproximadamente) deja el cuento y cambia el juego, pasa a jugar al escondite. Cuando se canse vuelve a los recortijos de papel. Esta vez para pegarlos en una cartulina pequeña, formato naipes. Y crea diez cartas muy sencillas y muy bonitas (una taza, un plátano, una puerta, un perro, una pelota, una casa, un árbol…) El juego consiste en poner las cartas boca abajo y que el niño (y luego tú) “adivine” donde está el perro, el plátano… La risa es parte fundamental del juego. “No…esta carta no es el perro, es… el árbol¡. Ja-ja-ja”
Cuando se canse de los naipes, guárdalos para dentro de otro rato. Y juega a dar con la pelota a varios muñecos o coches dispuestos a dos pasos. “Ya le has dado al coche rojo…uy que cerca, vamos a probar otra vez¡”.
Es decir, es conveniente alternar el juego dinámico de “hacer” con el juego mas sedentario de “ver” cada diez minutos, siempre aderezando todo con mucho vocabulario de frases cortas y fáciles, siempre jugando y riendo, siempre con besos, abrazos y cercanía…Verás como aprende y no sólo a hablar.

La tiranía de la moda

. 1 comentario

Dos madres y un padre han coincidido, estos días de frío atroz, en comentarme su gran problema: su hijo/ hija adolescente no es que no quisiera llevar abrigo, es que ¡quería ir en manga corta a la escuela¡. Y no es problema menor el del vestir, así que allá vamos con la contestación, esperando que algún padre o madre más, intervenga en este asunto de la moda. Mejor dicho y para empezar: en esta tiranía de la moda.

Y por ahí empezaremos como padres responsables y tan pronto como el niño o la niña tengan cinco o seis años: para que en un futuro no muy lejano (diez años) puedan ser libres, independientes, autónomos, y ajenos a toda clase de tiranía es preciso hacerles ver su propia personalidad, valorar su individualidad única, su criterio (por escaso que sea) y poner de relieve muy elogiosamente su gusto en elegir –quien sabe elegir bien es elegante- ya sea un postre, una música, un pantalón, una revista, un espectáculo…
Como en todo tema de educación, en el tema de la elección de ropa es preciso asentar los cimientos en primer lugar y con hondura. Sí, con cinco o seis años la niña y el niño ya tienen gusto propio y pueden y deben elegir que ropa quieren ponerse para ir a la escuela, con la diferencia sobre lo que pasará diez años después, de que se dejan aconsejar, les gusta el aplauso de la madre en su elección “que bien combinas los colores” y de que cabe preguntar ¿no crees que estos zapatos es mejor dejarlos para un día de fiesta y hoy ponerte unas deportivas?.
Esto último, preguntar, es una de las acciones mas efectivas que podemos hacer los padres en todas las edades y sobre todo durante la adolescencia. ¿Cómo te encuentras? ¿Qué te gustaría te regalase de ropa? ¿Crees que me sienta bien este color?
Y esta última pregunta es muy interesante porque estamos interesados en conocer su criterio sobre un tema nuestro. Hasta aquí principios generales.
Ciñéndonos al tema de hoy, ir en manga corta en invierno para un adolescente es una machada, un desafío y ciertamente una estupidez. La machada es siempre para el “que dirán”. Si a ese adolescente en su salida en manga corta, nadie le viese, con seguridad se arroparía bien (ahí están las mantas de nuestros pastores serranos). El desafío es “para la norma de los mayores”, para que vean profesores y padres que yo hago mi voluntad (nada que objetar salvo que acepte las previsibles consecuencias de su acto “amplia libertad amplia responsabilidad”). Y la estupidez, es bien sabido, es propia de cada persona y cada persona tiene su ración y la muestra de forma diferente, así que es preciso reconocer la propia antes que criticar la de nuestros hijos.
Sería un error castigarle o prohibirle salir en manga corta. Porque no es un tema grave.
Sería un error discutir agriamente con el hijo adolescente por este tema, no tiene alcance.
Sólo cabe preguntar de paso y ya cuando está para salir: ¿Por qué no te gusta ponerte la cazadora con lo bien que te queda?

Problema de lenguaje

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Nos escribe un papá de un niño de 2 años y medio: sobre el pobre vocabulario de su hijo que se limita a nombrar algunos animales, frutas, algunos colores, y poco mas. Incluso a nosotros nos llama a los dos igual. Sin embargo, lo comprende todo y obedece todo lo que le decimos (coge el vaso, busca a mamá, recoge los juguetes, …)

Como es habitual le damos las gracias por contactar con la Fundación Belén. En principio lo que nos cuentas sobre tu hijo no parece preocupante en cuanto muestra comprender perfectamente, obedecer y decir algunas palabras. Los niños empiezan a hablar cada cual cuando quiere. Hasta los tres años no hay que inquietarse, si estar sobre aviso; y por tu correo se deduce que estás muy atento a todo lo relacionado con el desarrollo de tu hijo. Una pregunta ¿le hablas mucho?. Porque lo que debe entender y percibir con claridad tu hijo es que la comunicación es una fuente de gozo para los dos, para tí y para él. Que es relacionarse en dos direcciones. Es decir nuestra sugerencia es que aproveches todo el tiempo que estés con él para jugar y hablar, andar y hablar. Continuamente. Hasta cuando vas con él en coche o andando por la calle: «mira este camión¡; ¿ves esta farola?; uy, que perro mas mono¡; ahora vamos a ir a comprar ¿te gusta subirte al carrito del super?». Hablar con él personalmente, preguntarle, comentarle, como si fuese mayor, como si entendiera todo: si son cinco horas al día, mejor que dos; si es una, mejor que media.
El tema hoy en día es que los padres (y las madres) trabajamos tanto, que tenemos poco tiempo para jugar y hablar con nuestros hijos y la conversación familiar es una de las maravillas que se quebranta.
Quizá este retraso en el habla lo puedas convertir en fuente de intimidad y lo que hoy te parece una preocupación el día de mañana lo entiendas como una gran oportunidad para lograr una sólida comunicación padre/hijo. Algo muy fundamental cuando tenga 16 años…

Pautas de comportamiento en adolescencia

enero 12, 2009. Sin comentarios

Muchos padres y aún mas profesores nos escriben para solicitar “pautas de comportamiento ante la rebeldía adolescente” como si existiera una receta mágica para tratar el comportamiento disruptivo, el “mal del momento” diría yo. Y no es que no se conozcan hoy, y tratado desde hace siglos los problemas educativos de la adolescencia. El problema actual, el mal del momento, es que no se tratan.

El mal actual y grave como muy gráficamente nos indican los adultos responsables es que las primeras faltas, las primeras fechorías, las primeras veces que los adolescentes rebeldes dañan conscientemente las normas elementales de convivencia: se perdonan sin arrepentimiento, se soslayan sin examinar el daño causado y se disculpan por el medio social en que el adolescente vive, sin observar que otros muchachos en igual situación tienen comportamientos ejemplares. No se corrigen y menos aún se castigan.

Basta un alumno con comportamiento disruptivo para impedir el normal desarrollo de una clase. ¿Qué hace normalmente el profesor que se encuentra con un rebelde en el aula? Hacer como si el tal adolescente no existiera. Mirar para otro lado. En caso gravísimo y repetitivo, abrir un proceso de expediente disciplinario que, siguiendo los pasos previstos por la ley, forma el Consejo Escolar del centro quien probablemente dictamine: sería conveniente enviar al alumno a proseguir los estudios en “otro centro escolar”, a ser posible en un centro donde existan aulas de Compensación Educativa.

¿Qué suelen hacer los padres que tienen en casa un rebelde encerrado en su habitación sin hablar días y días, robando, mintiendo, sin escolarizar? Preguntarse en primer lugar que no han hecho en la escuela y en segundo lugar cuestionarse lo qué han consentido.

Porque, afortunadamente, los niños no nacen con quince años. Lo mismo que los niños aprenden a andar, leer y escribir, aprenden pautas de conducta y comportamiento moral. Si no les enseñamos a distinguir el bien del mal, si no les corregimos ni les enseñamos normas para que sepan a qué atenerse, nunca aprenderán a comportarse como hombres, ni acertarán a dar sentido a su vida. Pero los valores se viven, se sugieren, se comparten, no se imponen.

A los tres años quizá les hiciera gracia cuando el niño decía entre lloros y berrinches: no quiero ir a la escuela hoy, o quiero el juguete de Luís es mío, y se salía con la suya.

A los seis quizá les sorprendiera con un punto de orgullo que su hijo mostraba una conducta muy violenta al entrar en el colegio. Llorando, gritando, dando patadas y puñetazos a quienes intentaban conducirlo a su aula, incluso pegándose con la cabeza contra las paredes.

A los doce quizá era el mas peleón de la clase…

Y ahora a los quince ¿qué pueden hacer? Pues aún mucho. Atención psicológica en la educación del autocontrol y de la motivación por aprender, fuerte apoyo en la enseñanza con un grupo reducido o profesor particular y especializado, y muestras constantes de amor aunque no de atención si no es mecida.

Más información en Fundación Belén

Hacer de nuestro hijo un delincuente

octubre 29, 2008. Sin comentarios

Un padre nos escribe espantado porque su hija de 13 años se ha escapado de casa, y la policia le ha dicho que hay «demasiados casos» por atender, que no llegan. Y le han preguntado si no había leído una copia de una especie de decálogo suscrito por la policia de Washington que se titula «Como hacer de su hijo un delincuente». El padre nos preguntaba por consejos sobre cómo recibir a su hija, porque él estaba seguro de que volvería, y así a sido al cabo de una semana. El tema es importante, por favor compartan pareceres.

Planteamos primero el famoso decálogo por si no es suficientemente conocido.
1. Dé a su hijo todo lo que le pida. Así crecerá convencido de que el mundo le pertenece.
2. No le dé ninguna educación espiritual. Espere que alcance la mayoría de edad para que pueda decidir libremente.
3. Cuando diga groserías, festéjelas. Esto le animará a hacer más cosas «graciosas».
4. No le reprenda nunca ni le diga que está mal algo de lo que hace. Podría crearle complejos de culpabilidad.
5. Recoja todo lo que él deje tirado: libros, zapatos, ropa, juguetes… Hágaselo todo, así se acostumbrará a no ser responsable de sus actos.
6. Déjele leer todo lo que caiga en sus manos. Cuide de que sus platos, cubiertos y vasos estén esterilizados, pero deje que su mente se llene de basura.
7. Dispute y riña a menudo con su cónyuge en presencia del niño. Así no se sorprenderá ni le dolerá demasiado el día en que la familia se rompa.
8. Déle todo el dinero que quiera gastar, no vaya a sospechar que para disponer de dinero es necesario trabajar.
9. Satisfaga todos sus deseos, apetitos, comodidades y placeres. El sacrificio y la austeridad podrían producirle frustraciones.
10. Póngase de su parte en cualquier conflicto que tenga con sus profesores, vecinos. Piense que todos ellos tienen prejuicios contra su hijo y que de verdad quieren
fastidiarle.

Es un decálogo que muchos padres cumplen a rajatabla, quizá en compensación por la falta de tiempo y dedicación que ofrecen a sus hijos. Pero los resultados están ahí, en la calle. En las comisarias de policía.
La British Medical Association’s también presentó un informe (“Child and Adolescent Mental Health”) revelador: entre el primer y los quince años de edad, uno de cada diez niños experimentará un trastorno de salud mental. El 9.6% de los niños entre 5 y 16 años experimentan problemas de conducta o emocionales.
Entre los 11 y 16 años, el 12.6% de varones y el 10% de mujeres sufren de trastornos mentales. Pero estas cifras sólo representan la punta de un “iceberg educativo” complejo cuando de disciplina adolescente se trata. Sí nuestros hijos han sido malcriados desde la cuna, si hemos seguido el famoso decálogo, ante la más mínima o mediana dificultad intentarán escaparse de casa.

Pongamos los medios para que esto no ocurra, desde la cuna. Pero si el adolescente que se escapa de casa vuelve, lo primero que es preciso, urgente y conveniente hacer es abrir los brazos y darle un grandísimo abrazo de bienvenida. Como cuenta el Evangelio fue el del padre del hijo pródigo: fuerte, prolongado y amoroso.

Retraso madurativo y adaptación curricular

octubre 22, 2008. 6 comentarios

Una madre nos pregunta si es conveniente hacer una adaptación curricular (para justificar el que tenga apoyo escolar y logopeda) a su hija de siete años quien tiene una ligera sordera y un leve retraso madurativo…La Fundación Belén ha contestado, pero..amigos profesores, por favor, hablen, digan, opinen.

Querida amiga, gracias por contactar con la Fundación Belén. Vamos a intentar ayudarte a solucionar las dudas sobre el problema de tu niña en el colegio. Desde esta fundación entendemos que el criterio de los padres, y muy en especial el de la madre es prioritario: lo importante, como tú nos cuentas, es que tu niña aprende. Lo fundamental es avanzar, aunque sea muy despacio.

Ahora bien, en el colegio tienen la vara de medir. Es decir tienen el término de comparación con la media de los alumnos. Y todas las comparaciones son odiosas, dice el refrán, pero más aún en los niños con dificultades de aprendizaje. Sin embargo en los colegios de integración están obligados a comparar. En principio una adaptación curricular no es un problema, es una solución, la mejor solución para los niños con dificultades de aprendizaje (en Estados Unidos prácticamente toda la enseñanza es «adaptada» a cada persona). Confía en el sicólogo del colegio; tu niña seguro mejorará con el apoyo escolar y el logopeda, y lo más importante dejará de salir de clase al estar mano a mano con un profesor o profesora especializado que le entenderá mucho mejor y probablemente estará mas a gusto en el colegio. Y esto es fundamental: tu niña tiene que aprender a gusto. Es mas sin estar a gusto no se puede aprender.

En principio se podrían quedar todos los niños en sus casas y aprender con un profesor particular como se ha hecho durante siglos, pero el colegio es una forma muy buena de socialización. De aprender a vivir juntos, cediendo un poco cada cual para conseguir estar todos un poco mejor. Tu niña debe aprender a trabajar con sus compañeros y a jugar con ellos. Nuestra propuesta es que aceptes la adaptación escolar y que sigas trabajando en casa. Ya que toda educación es una suma: familia mas colegio. Que sigas muy de cerca las mejoras de tu niña, sus avances escolares y sobre todo su grado de felicidad. Al menos prueba un año. Prueba también en casa a mejorar su autoestima a través de la música o de la pintura. Y si no te importa, mantennos informados de sus avances y logros, ya sabes que cuentas con unos amigos mas, muy cordialmente la fundación Belén.

Robos por celos

. Sin comentarios

El padre de un niño de siete años nos pregunta como tratar un tema de pequeños robos en el colegio cometidos por su hijo, que parece estar inducidos por celos hacía un hermanito recién nacido. La Fundación Belén le ha contestado, pero Uds padres deben intervenir. El debate está abierto. El tema es de mucho interés y actualidad.

Estimado amigo, gracias en primer lugar por contactar con la Fundación Belén. Lo que nos cuentas de tu hijo parece ser un caso de «querer llamar la atención equivocadamente».
Lo primero que cabe destacar es que tu hijo está sufriendo. Y reclama atención. Y hay que dársela. Pero…aclarando al niño que hay dos formas de reclamar atención: una portándose bien. Y otra portándose mal.
Lo fundamental en este momento tan decisivo de su vida-pues a los seis/siete años hay un salto en psicología infantil- es que comprenda que para sus padres y para el director del colegio y para sus profesoras es mucho mas «llamativo de atención» el que se porte bien, que el que se porte mal.
Quiere esto decir que hay que abrazarle mucho, todos los días, con mucha frecuencia, y decirle: «pero cuento te quiero, ¡¡¡¡ pero como me gusta el que te portes bien¡¡¡¡», en cuanto haga bien un recado, en cuanto se haya vestido con rapidez, en cuanto haya ayudado a traer paquetes… Y además ofrecerle regalos de «tiempo de atención exclusiva», por ejemplo: un paseo con el de la mano, un jugar con el al escondite, al futbol, un leerle un cuento con el en brazos…

Estos: los regalos de tiempo y dedicación son los mejores regalos para
un niño que está sufriendo celos de su hermanito menor.
Y por el contrario. No mirarle, no hablarle, cuando se porta mal¡. Ese es el peor castigo para un niño, la indiferencia, el actuar como si no estuviera delante.
Dígale cuando se porte mal:»ya hablaremos, ahora estoy muy dolido con tu comportamiento», y déle la espalda. Como si no le viese (durante cinco-diez minutos, no mas tiempo, que para un niño esto es ya una eternidad). Este será su peor castigo, y se lo debe dar cuantas veces lo requiera su mal comportamiento. Una vez pasado el tiempo de castigo, explíquele lo que no ha hecho bien, para que le quede muy claro.

Pero sea firme y consecuente cuando se porte bien y cuando se porte mal… Porque lo que más quieren los niños es el amor de sus padres y seres cercanos. Lo entienden de una forma física ( por eso necesitan mucho el ser besados y abrazados) y lo entienden de una forma psicológica como «tiempo de atención ofrecido».

Con el premio y el castigo los niños entienden el buen comportamiento, además de con el ejemplo y la palabra y los cuentos. Aplique todos las estrategias al tiempo.
Como su carta denota atención y esmero en ser buen padre, no dude en que obtendrá una buena respuesta por parte de su hijo.

No deje de darnos noticias, y ya sabe donde cuenta con unos amigos
mas, reciba un muy cordial saludo por parte de la Fundación Belén.

Paliar la timidez

septiembre 16, 2008. 2 comentarios

Una madre nos pregunta qué puede hacer para paliar la timidez de su hija de 10 años y le contestamos:

Querida amiga, gracias por contactar con la fundación Belén. Ya sabes donde
tienes unos amigos mas a los que poder consultar, estamos a tu servicio. En el
tema de la timidez, como en casi todos los aspectos psicológicos del niño
influyen por una parte los genes y por otra la educación recibida. Como sobre
los genes nada podemos hacer, pues es preciso modificar la educación, aspecto
que si entra de lleno en tus posibilidades como madre. Se pueden hacer varias
cosas para mejorar la timidez:
a) mejorar su autoestima; te adjunto una serie
de recomendaciones entresacadas de nuestra página web
http://www.fundacionbelen.org/
b) entrenar sus habilidades sociales; por ejemplo mandarle hacer recados, abrir la
puerta, contestar el teléfono, pagar el taxi…
c) practicar la asertividad :dejarle elegir película, preguntarle que prefiere de postre…
y d) promocionar las actividades en grupo de la niña, invitando a sus amigas,
apuntándole a un deporte de grupo, o de música o de teatro, según sus
aficiones.
Y en cualquier caso alabarle mucho los pequeños éxitos diarios con
frases muy elogiosas ”lo has hecho genial”, “eres estupenda”, “que bien
trabajas”…Aderezando las frases con muchos besos y abrazos… el amor obra
milagros.
Aquí están las recomendaciones para mejorar la autoestima,
paciencia y perseverancia¡ y en cuanto mejore su timidez, por favor
escríbenos¡

¿Qué pueden hacer los padres para mejorar la autoestima?

*Dedique un tiempo de su día a prestar atención exclusiva a su hija. Trátele como a una persona individual, aunque tenga meses el bebé.
*Elogie a sus hija. A los niños les encantan los piropos. Los elogios deben ser específicos y sinceros para que tengan un efecto positivo. Lo que importa es que los padres se concentren en las cosas positivas que hacen sus hijos, no en las cosas negativas.
*Demuestre a su hija mucho amor y afecto. Los niños necesitan que se les demuestre amor y afecto por medio de palabras y también del contacto fisico.
*Trate a sus hija con respeto. Los padres deben tratar a sus
hijos, sobre todo cuando son mayores, con el mismo respeto con que se trata en
la calle a alguna persona extraña. También los padres deben exigir que sus hijos hagan lo mismo, es decir les traten con respeto.
*Sea consistente y coherente en sus normas. Ofrezca normas claras y estables y adaptadas a cada edad. Los niños necesitan en sus vidas que las cosas sean previsibles. Necesitan saber lo que sus padres esperan de ellos. También necesitan saber qué esperar de sus padres.
*No demande perfección a su hija. Nadie es perfecto, y los padres no deberían esperar que sus hijos lo sean. Los niños necesitan saber que sus padres los aceptan tal y como son, con sus fallos y equivocaciones. Tal aceptación ayuda a los niños a sentirse seguros de si mismos, y tener de sí mismos una imagen positiva.
* No critique en exceso. En lugar de criticar a los niños cuando comentan errores, los padres deberían intentar convertir estos errores en lecciones positivas. Por ejemplo si el niño se cae por ir demasiado deprisa corriendo o con la bicicleta o los patines, no
diga: “te lo estaba diciendo, eres un atropellado, un día te vas a matar, eres
un insensato, un tonto….” y diga en cambio: “¿has visto que peligro
tiene la velocidad? Seguro que has aprendido lo que no se debe hacer…correr más
de la cuenta¡. Eres un valiente pero también quiero que seas prudente. Te quiero
tanto, que te quiero entero, por favor, hazlo por mí, ten cuidado¡”
*Ponga atención a su propio comportamiento y actitud. Los niños
amoldan su propio comportamiento y actitud siguiendo el ejemplo de sus padres.
*Escuche siempre y responda siempre a sus hijos,
aunque no tenga tiempo, aunque esté ocupado, aunque esté cansado. Siempre tendrá un segundo para decir: “Espera un minuto por favor, no te marches, hablaremos en
cuanto termine este informe, en cuanto termine de hablar por teléfono, en cuanto
termine de leer esta columna…”
*Los padres deben animar a sus hijos a hacer preguntas y deberían
dar siempre respuestas honestas y claras, aunque sea para decir :”este tema no
lo sé, voy a estudiarlo y mañana te contesto”. Los niños no esperan que sus
padres sean perfectos, pero sí esperan que sean honestos.
*Cumpla las promesas que hace a sus hijos. Las promesas cumplidas le indican al niño que sus padres son honestos y dignos de su palabra, que tienen credibilidad y que les tienen suficiente amor como para cumplir sus promesas.
*No deje que sus hijos se auto fustiguen. Criticarse uno
mismo después de haber realizado un mal examen, por no haber estudiado mas, es
positivo. Sin embargo decir que uno es estúpido por obtener una mala calificación, o por perder en un juego, no.
*Enseñe a sus hijos a hablar positivamente, de la vida, de la
gente y de ellos mismos. Hábleles desde la cuna positivamente: “qué día mas
bonito hace, que guapa estás, mira que paisaje más hermoso, cómo me gusta ese
cuadro, que preciosa es esa canción…” Hablar positivamente es una herramienta
para apreciar la vida, que los niños deben poseer cuanto antes. Cuanto mas
repitan los padres todo lo bueno que existe a su alrededor y en ellos, mas
posibilidad hay de que los niños lo crean y lo incorporen a su personalidad.
*Estimule a sus hijos a que tomen decisiones por si mismos. Tomar decisiones es una habilidad muy importante que los niños deben poseer. Esta habilidad aumenta en importancia conforme los niños crecen y se convierten en adultos. Por ejemplo, los padres pueden ofrecer a sus hijos desde pequeños que decidan: si quieren ver un libro o jugar al escondite con ellos. Si prefieren de postre tomar uvas o manzana. Si
quieren ir al parque norte o al parque sur… Al aumentar la edad de los hijos la
decisión a elegir puede ser más importante y debe ser más razonada: lo que la
familia comerá para la cena, el traje que se van a poner para ir a la escuela,
la película que todos van a ver. Conforme los niños crecen, serán capaces de
tener y tomar más opciones. Cuando los niños toman una decisión, es importante
que los padres exijan una razón, un porque de dicha elección y sobre todo exijan
que sus hijos cumplan con las decisiones que han tomado. Los niños deben
aprender que cada decisión tiene su propia consecuencia.
*Dele responsibilidades. Los hijos prosperan cuando se les distribuye y atribuye
responsabilidades. Responsabilidades como tareas diarias de poner y quitar la
mesa, sacar la basura, hacer la cama, ordenar el cuarto hacen saber a los niños
que los padres creen en ellos y les consideran capaces de cumplir con sus
tareas. Los padres deben elogiar a sus hijos cuando ellos cumplen bien con sus
obligaciones.
*Ofrezca libertad. El lema “Amplia libertad, amplia responsabilidad” es bueno para iniciar a sus hijos en el uso y disfrute de la libertad. Ningún padre desea ver a sus hijos fracasar, mientras algunos tratan (inútilmente) de proteger a sus hijos del fracaso alejándolos de actividades y situaciones de riesgo, otros enseñan a sus hijos que lo importante es ser libre y responsable de nuestras propias decisiones. Es importante
que los niños aprendan que todos, adultos y niños en el uso de nuestra libertad, nos podemos equivocar, caer, alguna vez. Pero lo importante es levantarse,
corregir y enderezar el rumbo en el uso de nuestra responsabilidad. Los
niños no pueden aprender como manejar desilusiones y frustraciones sin primero
haberlas experimentado ellos mismos. Si los niños toman estos fracasos como algo
temporal y corregible, serán menos propicios a que afecten su amor propio y sobre todo serán mas fuertes, tendrán «resiliencia».
*Fomente las amistades de sus hijos. Las necesidades sociales de los niños son muy importantes en el desarrollo de una propia imagen saludable. Los niños necesitan pasar el tiempo con sus amigos para aprender a convivir con personas fuera de la familia y con jóvenes de su misma edad. Las amistades enseñan a los niños a cooperar y a relacionarse con otra gente.
*Fomente los Intereses y las habilidades de sus hijos. Los padres deben apoyar a sus hijos a participar en muchas actividades diferentes, hasta descubrir cuales son aquellas que en verdad les interesan. Cualquier tipo de actividad es buena, siempre y cuando los niños se diviertan y sea saludable. Aprenderán a participar y mejorará su autoestima. El apoyo de los padres hace saber a los niños que sus padres creen que ellos son capaces y competentes.
*Enseñe los trabajos de sus hijos. Muestre las pinturas y trabajos escolares de los Niños. Esta en la mejor manera en que los padres pueden mostrar a sus hijos cuanto valoran su trabajo. El trabajo escolar de los niños puede ser desplegado en la casa, por ejemplo, muchos padres usan la puerta del refrigerador, pero también se puede poner en otras partes de la casa. Lo que importa es que el trabajo, el dibujo, sea enseñado en un lugar donde ellos y otros lo puedan ver. Los padres y abuelos que muestran el trabajo escolar de sus hijos o nietos les envían mensajes importantes: Que su trabajo es importante, solicitado, y apreciado.
* Los padres deben tomar en cuenta que todos los niños, alguna vez, mostrarán síntomas de bajo amor propio, de baja autoestima.


Entonces recuerde: cosas que los padres pueden
decir a sus hijos para animarles:

1. ¡Ahora si vas por buen camino!
2. ¡Que buen trabajo estás haciendo!
3. ¡Ahora si le entiendes!
4. ¡Correcto!
5. ¡Ahora puedes hacerlo!
6. ¡Así se hace!
7. ¡Ya lo entendiste!
8. ¡Que bien!
9. ¡Lo lograste esta vez!
10. Super!
11. ¡Fantástico!
12. ¡Tremendo!
13. ¡Estupendo!
14. ¿Cómo le hiciste?
15. ¡Así es mejor!
16. ¡Excelente!
17. ¡Eso es lo mejor que has logrado!
18. ¡Bien hecho!
19. ¡Eso está muy bien!
20. ¡Bravo!
21. ¡Sigue con el buen trabajo!
22. ¡Mucho mejor!
23. ¡Qué buén trabajo haces cuando _!
26. ¡Haces que parezca fácil!
27. ¡Que bien, de esa manera!
28. ¡Te mejoras cada día!
29. ¡Maravilloso!
30. ¡Sabía que tú podías hacerlo!
31. ¡Lo estás haciendo de maravilla!
32. ¡Así es como se hace!
33. ¡Sigue intentando!
34. ¡Tú eres lo mejor que me ha pasado en la vida!
35. ¡Hoy estás haciendo las cosas aún mejor!
36. ¡Estás mejorando por momentos!
38. ¡Me siento muy orgulloso de tí!
39. ¡Me gusta como pones atención!
40. ¡Ya casi lo logras!
41. ¡Tú puedes lograrlo!
42. ¡Perfecto!
43. ¡Eso es!
44. ¡Cómo estás esforzándote!
48. ¡Eso es lo mejor!
49. ¡Debiste haber practicado!
50. ¡Deberías estar orgulloso de tí!
…………………………………………………Y todas las que se le ocurran¡¡¡¡…..

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